El centrocampista riojano Pablo Marín (Logroño, 3 de julio de 2003), ha vivido un jueves histórico. En su quinta aparición desde que subió al primer equipo este verano, ha marcado su primer gol con la Real Sociedad. Y no ha sido en una competición cualquiera, sino en la Europa League. Corría el minuto 6 del encuentro ante el Anderlecht, cuando el logroñés ha voleado a la red un centro de Sadiq, en el segundo palo. Momento histórico para un canterano de 21 años que ha aguantado hasta el minuto 67, sustituido por Sergio Gómez. Aunque la Real haya perdido (1-2), Marín no olvidará esta tarde.
10’ | 1-0 | La ́ del primero 1️⃣#RSOAND pic.twitter.com/yNlc4IZtPy
— Real Sociedad Fútbol (@RealSociedad) October 3, 2024
Ocho largos años de recorrido en Zubieta
Hijo de Fernando Marín, histórico capitán del extinto CD Logroñés; lleva la pelota en la sangre. Pasó por el EDF Logroño y después, por la Academia Tiki-Taka. Allí, en 2016, le llamó la Real Sociedad, con trece años. Ahí fue quemando etapas, hasta que con diecisiete primaveras, jugó por primera vez en Tercera, con la Real Sociedad C. A partir de ahí, Pablo conoció la Segunda Federación durante la 2021-22, destapándose con siete tantos. Llamó la atención de los técnicos y ese mismo curso probó las mieles del fútbol profesional. Lo hizo el 8 de enero de 2022, al jugar diez minutos con la Real Sociedad B, entonces de Segunda, ante el Leganés, en Butarque.
A esas alturas, Marín ya tenía un buen escaparate. Tanto, que fue convocado con la selección española sub-19 en octubre de 2021, donde sumó dos internacionalidades. Para la 2022/23, subió a la Real Sociedad B, convirtiéndose en un futbolista importante en Primera Federación. Esa misma temporada debutó en Primera. Lo hizo el 22 de octubre de 2022, en Valladolid. A partir de ahí, sumó diez encuentros en Primera y 356 minutos ese curso, incluidos 35 ante el Real Madrid. en el Santiago Bernabéu. También disputó cinco partidos de Copa y dos de Europa League. Diecisiete en total.

Pablo Marín, en su debut en Primera / FOTO: Real Sociedad
Choques de alto nivel para el riojano, que fue titular ante el Manchester United en Old Trafford, con el liderato del grupo de Europa League en juego. O también, ese partido de Copa frente al Barcelona, donde los donostiarras quedaron eliminados. Como curiosidad, también volvió a La Rioja para visitar Las Gaunas y jugar contra la UD Logroñés, en el encuentro que marcó el récord de asistencia en un encuentro de los blanquirrojos (15.231). En definitiva, experiencias que cuajaron a un Marín, que, por un tiempo, mantuvo algunas opciones de ir a los Juegos Olímpicos de París 2024.

Pablo Marín, en Las Gaunas ante la UD Logroñés / FOTO: Eduardo del Campo.
Imanol Alguacil, actual técnico de la Real Sociedad, le conoce perfectamente y le ha ido dando oportunidades. En la 2023/24, Pablo Marín se mantuvo en la frontera entre el filial y el primer equipo. Acumuló hasta 2.347 minutos con el filial en Primera Federación, tiempo durante el que ha marcado tres goles y ha dado dos asistencias. Cierto es que no jugó ni un minuto con el primer equipo en la pasada campaña, pero sí participó en convocatorias y banquillos, incluso ante el PSG en Champions. Seguro que le servirían para hacer vestuario y adaptarse a los que serían sus compañeros.
Llegó el verano de 2024 y recién cumplidos sus 21 años, la Real decidió dar por terminado su proceso de formación. Lo convirtió en futbolista del primer equipo a todos los efectos, condición ganada tras ocho largos años de lucha. A diferencia de otro canterano realista y riojano, Jorge Martínez-Losa, no ha tenido que sufrir grandes lesiones de gravedad. Conforme han pasado las temporadas, se ha visto más robusto físicamente y con recorrido en el centro del campo. Jugaba más como ’10’, pero Pablo ha demostrado su capacidad de jugar más atrás, como pivote.

Pablo Marín, en el Reale Arena / Foto: Real Sociedad
Alguacil le ha visto crecer, madurar y en esta campaña, le ha sacado al verde. No demasiado en liga, es verdad. 42 minutos hasta el momento: cuatro frente al Espanyol, nueve ante el Alavés y ya veintinueve en Mallorca. Sin embargo, Imanol sí le ha premiado con la Europa League: jugó los noventa minutos ante el Niza y lo ha vuelto a hacer ante el Anderlecht. No está mal la segunda competición continental como trampolín hacia nuevas metas. Marín quiere crecer, luchar por ser titular en el equipo de sus amores.
Tantas tardes en Zubieta, tantos días de trabajo, fútbol de barro, lluvia a cántaros, larga… Es difícil llegar a la élite y todavía más, mantenerse. No jugó un solo minuto con el primer equipo en la 2023/24, pero supo esperar su momento. Y por fin, ha llegado. Todo niño sueña con marcar ante su afición y aunque su equipo haya perdido, Marín debe estar contento en lo personal. Ojalá sea el primer tanto de muchos que estén por venir, emulando lo que Rubén Pardo o Javi de Pedro ya lograron en el campo con la Real. Solo tiene 21 años, así que si le respeta el físico, el futuro es suyo.


