El Consejo de Ministros ha declarado como zonas afectadas gravemente por una emergencia de protección civil un total de 211 episodios registrados entre el 31 de marzo y el 27 de julio en catorce comunidades autónomas. Entre ellos figuran doce sucesos ocurridos en La Rioja, que podrán acogerse a las ayudas estatales previstas para paliar los daños ocasionados por incendios forestales, inundaciones y otros fenómenos de especial gravedad.
En el caso riojano, la declaración incluye el desprendimiento de un muro en Nalda, el derrumbe parcial de la muralla del castillo de San Vicente de la Sonsierra, los episodios de simultaneidad de incendios forestales registrados en junio, las inundaciones provocadas por las fuertes tormentas de finales de ese mes, así como varios incendios forestales declarados durante julio en Logroño y Lardero, Treviana, Hormilla, Ezcaray y Ribafrecha.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
Entre los episodios incluidos destaca también el temporal de lluvias del 28 de junio, que obligó a activar el Plan Especial de Protección Civil ante Inundaciones (INUNCAR). Haro fue entonces el municipio más afectado, con unas 70 intervenciones tras registrarse cerca de 55 litros por metro cuadrado en pocas horas.

La declaración permite solicitar desde el momento en que se produjeron las emergencias las ayudas gestionadas por el Ministerio del Interior para hacer frente a daños personales, desperfectos en viviendas y enseres, gastos de los ayuntamientos y daños sufridos por establecimientos industriales, mercantiles y de servicios, además de compensaciones para quienes colaboraron en las labores de emergencia.
El acuerdo abre además la puerta a que otros ministerios aprueben medidas complementarias, como beneficios fiscales, ayudas para reparar infraestructuras municipales, bonificaciones en materia laboral y de Seguridad Social o actuaciones de emergencia para reconstruir infraestructuras públicas dañadas.


