La Comisión Permanente de la Asamblea de Vecinos de la calle Lardero ha criticado con dureza la reurbanización de las calles Lardero y Vitoria, cuya finalización es inminente, y ha acusado al Ayuntamiento de Logroño de haber ignorado las propuestas vecinales durante la ejecución del proyecto.
En un comunicado remitido a los medios, el colectivo ha defendido que la remodelación de la calle Lardero ha sido posible gracias a la movilización de los residentes, que entregaron cerca de 500 firmas en el Consistorio para reclamar la actuación.
Los vecinos sostienen que el proyecto fue presentado con «numerosas deficiencias» que trasladaron directamente al alcalde, Conrado Escobar, durante una reunión en la que también estuvo presente el concejal Ángel Andrés. Según afirman, el alcalde se mostró entonces receptivo a sus planteamientos y encargó tomar nota de las propuestas, aunque aseguran que «ninguna de esas deficiencias ha sido corregida».
En ese sentido, el comunicado cuestiona la actuación del regidor y asegura que «o usted nos tomó el pelo, o no le hacen caso», al tiempo que recuerda que Escobar había defendido públicamente que se trataba de un proyecto «consensuado con los vecinos». «Esto no es consenso, es un trágala», sostienen.
La asamblea vecinal también critica la eliminación de 15 árboles durante las obras, una decisión que considera incompatible con el discurso municipal sobre sostenibilidad y lucha contra el cambio climático. Según indican, el Ayuntamiento justificó esa medida por la aparición de instalaciones subterráneas durante la ejecución de los trabajos, aunque aseguran que nunca se ofrecieron explicaciones posteriores sobre esas actuaciones.
El colectivo considera, además, que el resultado final ha empeorado el proyecto inicial. Entre las críticas figura la colocación de un pavimento que, a su juicio, absorbe más calor que el previsto inicialmente, la desaparición de los pasos de peatones elevados, la sustitución de adoquines por asfalto en algunos cruces, las modificaciones realizadas en las jardineras proyectadas y el diseño de la calle, que entienden favorecerá el tráfico de paso entre Gran Vía y Pérez Galdós.
Asimismo, los vecinos recuerdan que solicitaron que las calles Lardero, Vitoria y Fundición fueran declaradas zonas pacificadas con un límite de velocidad de 20 kilómetros por hora para reforzar la seguridad peatonal, una petición que, según afirman, no ha obtenido respuesta.
Como último reproche, la asamblea cuestiona el diseño de las nuevas jardineras instaladas para sustituir los antiguos parterres y reclama su sustitución por otras de mayor tamaño que permitan el desarrollo de vegetación de mayor porte y contribuyan a reducir el efecto del calor en una calle que califican de «erial de cemento y asfalto».
La comisión vecinal concluye el comunicado indicando que ha solicitado explicaciones al Ayuntamiento de Logroño sobre todas estas cuestiones a través de la sede electrónica municipal.


