La Rioja está a pocas horas de abrir un paréntesis (aunque breve) en pleno verano. Después de varias jornadas marcadas por temperaturas extremas, noches difíciles para conciliar el sueño y termómetros por encima de los 40 grados, la llegada de un frente frío provocará desde este sábado un descenso térmico de hasta diez grados en buena parte de la comunidad.
El cambio se notará especialmente durante las horas centrales del día. Tras un viernes todavía muy caluroso, con aviso naranja en la Ribera del Ebro y máximas previstas de hasta 39 grados, los termómetros perderán terreno durante el fin de semana. En Logroño y otros puntos del valle, las temperaturas diurnas pasarán de valores próximos a los 38 o 39 grados a moverse alrededor de los 28 o 30.
Este descenso llega después de que La Rioja haya despedido la tercera ola de calor del verano, desarrollada entre el 21 y el 23 de julio. El episodio ha dejado registros de hasta 42 grados en la estación de Calahorra (récord del año), 40 en Rincón de Soto o 39 grados en Logroño, según los datos recopilados las estaciones meteorológicas.
Así mismo, este alivio podría venir acompañado de intervalos nubosos y algunas precipitaciones. La probabilidad de lluvia aumentará al comienzo de la próxima semana, aunque se trataría, en principio, de fenómenos irregulares y no de un episodio generalizado. La presencia de nubes también ayudará a contener las temperaturas durante el día.
Este oasis térmico tendrá, sin embargo, fecha de caducidad. A partir del martes, los termómetros iniciarán una nueva escalada que podría intensificarse durante la segunda mitad de la semana. Las previsiones a medio plazo apuntan de nuevo a un ambiente plenamente canicular y algunos modelos plantean que las máximas puedan volver a superar los 40 grados e incluso acercarse o rebasar los 42 en las zonas más cálidas de la Ribera. Al tratarse de una predicción a varios días, tanto la intensidad como la duración del episodio deberán confirmarse con las próximas actualizaciones.
El nuevo repunte obliga a mantener la precaución y es que desde el 11 de mayo los servicios sanitarios riojanos han atendido 108 episodios relacionados con las altas temperaturas: 77 en Atención Primaria y 31 en urgencias hospitalarias. Solo uno de ellos ha requerido ingreso y no se ha registrado ningún fallecimiento asociado al calor.
Así, La Rioja pasará en apenas unos días del récord térmico anual a un breve respiro con temperaturas más propias de la primavera. Un descanso oportuno, aunque insuficiente para dar por terminado un julio en el que el calor todavía parece dispuesto a escribir nuevos capítulos.
Un ‘finde’ fresco en toda España
El «acusado descenso térmico» se notará en casi toda España este fin de semana, con temperaturas por debajo de lo normal para esta época del año, una situación «excepcional» que hacía más de dos meses que no sucedía, pero el alivio será breve porque a partir del domingo comenzará un nuevo repunte del calor.
Este viernes continuará el calor intenso en el extremo oriental peninsular y Baleares, pero en el resto del país se irá produciendo un descenso térmico que se extenderá el sábado a casi todo el territorio, excepto en el área mediterránea, y que dejará lluvias y chubascos en el norte peninsular, localmente fuertes.
A partir del domingo, sin embargo, se iniciará un nuevo ascenso térmico que continuará en los días siguientes, de manera que durante la próxima semana el calor volverá a ser muy intenso en la mayor parte del país, tal como avanza Rubén Del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
La previsión de refrescamiento se produce después de una jornada de calor muy intenso: ayer se registraron temperaturas muy altas en casi toda España con alrededor de 80 estaciones en las que se alcanzaron o superaron los 40 grados y seis de ellas rebasaron los 44 grados, con el valor más destacado en Cieza, (Región de Murcia), donde se alcanzaron 44,7 grados.
La próxima semana comenzará con tiempo estable y con temperaturas en ascenso generalizado, más acusado en el norte peninsular y que el lunes dejarán valores por encima de 34-36 grados en buena parte del nordeste, el centro y el sur de la península, y 38-40 grados en los valles del Tajo, Guadiana y Guadalquivir.
Si se cumplen los pronósticos, ha señalado el portavoz, el martes y el miércoles podrían superarse los 36-38 grados de forma generalizada, salvo en el Cantábrico, y los 38-40 grados en el centro y el sur peninsular. Las noches serán también muy cálidas, con mínimas que no bajarán de 22 a 24 grados en amplias zonas, sobre todo del este y sur de la Península.


