El incendio originado el pasado jueves en el entorno de la aldea de Ayabarrena, en Ezcaray, y que quedó controlado este sábado después de arrasar 125 hectáreas, ha requerido la movilización de infinidad de medios para su estabilización. Así, uno de los vehículos especiales que se emplearon en el operativo fue una pala retroexcavadora de grandes dimensiones que se desplazó hasta la zona afectada en un convoy.
Fue la Guardia Civil quien actuó como escolta de este vehículo durante los trayectos de acceso y salida del área del incendio, regulando la circulación una vez concluidos los trabajos y acompañando a este convoy «con el fin de garantizar un desplazamiento seguro».
Dadas las grandes dimensiones de estos vehículos especiales y las dificultades que presentan para circular por determinadas vías, el dispositivo desplegado permitió minimizar incidencias y garantizar la seguridad del resto de usuarios de la carretera.

Según las últimas actualizaciones aportadas este domingo, en la zona del incendio, que todavía no se ha dado por extinguido, trabajan un agente forestal, una unidad de bomberos forestales de Medio Natural y una autobomba de Medio Natural, además de los medios de Castilla y Leon que han trabajado en el incendio desde su inicio.
Por su parte, el alcalde de Ezcaray, Diego Bengoa, ha mostrado a través de las redes sociales su «más sincero agradecimiento» a todos los efectivos que han formado parte de este operativo: «Agentes forestales, bomberos forestales, BRIF, bomberos del CEIS Rioja, Guardia Civil, Protección Civil, Cruz Roja, técnicos, personal de emergencias, administraciones implicadas y a todos cuantos han colaborado durante estos días».
Un agradecimiento que también traslada a los vecinos y visitantes «por su responsabilidad, comprensión y apoyo». «Una vez más, hemos demostrado que, unidos, somos capaces de afrontar los momentos más difíciles. Ahora toca mirar al futuro y trabajar para recuperar nuestro entorno».


