La noche ha vuelto a dar pocas opciones al descanso en La Rioja. Después de varios días de calor intenso, la madrugada de este domingo ha dejado temperaturas mínimas muy altas en buena parte de la comunidad, con registros más propios de una noche tropical que de una tregua nocturna. El valor más elevado de los datos analizados ha correspondido a Haro, con 25,1 grados, una mínima que refleja hasta qué punto el calor se ha quedado pegado al territorio incluso después de ponerse el sol.
Tras Haro, San Vicente de la Sonsierra ha registrado 24,9 grados y Logroño ha marcado 24,8, completando el podio de la madrugada más cálida. También han destacado Casalarreina, con 24 grados; Nájera, con 23,7, y Uruñuela, con 23,6, en una noche especialmente templada en La Rioja Alta y en el entorno del valle.

El ranking de las diez mínimas más altas lo han completado Calahorra, con 23,1 grados, Ausejo y Alfaro, ambas con 22,8, y San Asensio, con 22,1. Valores que han dejado poco margen para refrescar viviendas, calles y cuerpos, en una madrugada en la que el termómetro ha seguido demasiado alto en muchos puntos de la comunidad.
El mapa térmico nocturno ha dibujado una región con mínimas muy elevadas en el valle y en varias estaciones de La Rioja Alta, donde el calor acumulado durante el día ha tardado mucho en disiparse. La diferencia con las zonas más frescas ha sido notable: mientras Haro ha liderado la clasificación con 25,1 grados, Cervera ha bajado hasta los 15,7 grados. No obstante, en la sierra, Pazuengos ha dormido a unos 20 grados.
La madrugada ha confirmado así que el episodio de calor no solo se ha notado a plena tarde, sino también en las horas en las que normalmente debería llegar el alivio.


