La revisión del Plan General Municipal de Logroño regresa de nuevo a la casilla de salida. El procedimiento abierto para adjudicar los trabajos de redacción del nuevo planeamiento urbanístico de la ciudad quedará desierto después de que la única empresa presentada no haya alcanzado la puntuación mínima requerida para continuar en el proceso.
Así lo han explicado este jueves el concejal de Urbanismo, Espacio Público y Ciudad Circular, Iñigo López-Araquistáin, y el concejal delegado de Urbanismo, Javier Martínez Mancho. La Mesa de Contratación se reunió el pasado viernes para valorar los criterios subjetivos de la documentación presentada por la única licitadora y, tras esa evaluación, acordó proponer al órgano de contratación que declare desierta la licitación.
La propuesta deberá completar ahora su tramitación administrativa antes de llegar a la Junta de Gobierno Local, previsiblemente la próxima semana. Con ello, el Ayuntamiento vuelve a quedarse sin equipo redactor para uno de los documentos clave del futuro urbanístico de la capital riojana.
El tropiezo llega después de un proceso ya marcado por los retrasos. El Gobierno local retomó en 2024 la revisión del Plan General en el marco de la asistencia técnica adjudicada a Ezquiaga Arquitectura, Sociedad y Territorio S.L., después de abrir el diálogo con los grupos municipales y de plantear un calendario de trabajo para actualizar el principal instrumento de ordenación de la ciudad.
Aquel contrato acabó roto. La Junta de Gobierno Local aprobó en abril de este año la resolución del contrato con Ezquiaga Arquitectura por incumplimiento de sus obligaciones contractuales, después de que la polémica estallara con la entrega de un Catálogo de bienes protegidos desactualizado, en el que figuraban edificios ya desaparecidos.
El Ayuntamiento ya había iniciado en julio de 2025 el expediente para resolver aquel contrato y anunció entonces una nueva licitación tramitada por vía de urgencia, con un pliego más exigente, la obligación de presentar una memoria diagnóstico y la creación de una comisión técnica de seguimiento. La previsión municipal pasaba por tener formalizado el contrato en los primeros meses de 2026 y trabajar durante ese año en el avance del nuevo PGM.

Ese calendario vuelve ahora a saltar por los aires. El Consistorio deberá decidir los siguientes pasos para volver a licitar los trabajos o buscar una nueva fórmula administrativa que permita desbloquear la revisión del planeamiento. Mientras tanto, el Gobierno local insiste en que la revisión del Plan General «sigue siendo un objetivo estratégico», aunque defiende que la ciudad no puede detener su desarrollo urbanístico por este nuevo parón.
«En vigor»
López-Araquistáin ha subrayado que el Plan General vigente continúa «plenamente en vigor» y ofrece instrumentos suficientes para seguir impulsando la evolución urbana de Logroño. En paralelo, el Ejecutivo municipal prevé aprobar la próxima semana una estrategia urbanística de transición para ordenar prioridades mientras se retoma la futura revisión del PGM.
Ese documento, denominado estrategia de activación urbana de Logroño, será llevado a la Junta de Gobierno Local el próximo miércoles. Según el concejal de Urbanismo, no pretende sustituir al Plan General vigente ni anticipar el contenido del futuro planeamiento, sino aprovechar las posibilidades del marco actual y orientar la acción municipal en materias como vivienda, regeneración urbana, desarrollo de sectores, actividad económica, sostenibilidad y mejora de la gestión urbanística.
Martínez Mancho ha defendido que la política urbanística del Ayuntamiento sigue avanzando hacia la disposición de más suelo y vivienda en la ciudad y hacia la generación de espacios urbanos sostenibles. En este sentido, ha señalado que durante estos tres años se está agilizando el desarrollo de 22 PERIs urbanísticos para atender las necesidades de Logroño.
El nuevo escenario deja, sin embargo, una evidencia administrativa: la revisión del PGM, llamada a definir el crecimiento, la vivienda, la movilidad, las infraestructuras verdes y la regeneración urbana de la ciudad para los próximos años, vuelve a quedarse sin adjudicatario. Logroño seguirá funcionando con el planeamiento vigente y con una estrategia puente, pero el gran documento urbanístico de futuro tendrá que volver a empezar.


