El incendio declarado este sábado en el entorno de La Grajera se complica con el paso de las horas y mantiene en alerta a la zona sur de Logroño. Lo que en un primer momento se localizaba en una finca de matorral y cereal recién cosechada cerca del camino de La Grajera podría contar ya con hasta tres focos: uno en el entorno de La Grajera, otro en la zona de la avenida de Madrid y un tercero más hacia el sur.

Pasadas las 15:30 horas y a pesar del trabajo de bomberos, Guardia Civil y Policía Local, las llamas avanzaban con rapidez por la zona. Allí trabajan dos dotaciones de Bomberos de Logroño, medios forestales, un helicóptero, una hidroavioneta y efectivos de la Policía Local. El helicóptero está tomando agua del embalse de La Grajera para apoyar unas labores de extinción que se han intensificado durante la tarde.

El fuego ha provocado retenciones en Pradoviejo y también ha obligado a cortar el acceso al barrio T1 de Lardero. «Aquí hay un humo que casi no se puede ni respirara», apuntan algunos vecinos de la zona. Allí se están preparando las bocas de incendios por si llega el fuego hasta la zonaLa columna de humo es visible desde distintos puntos de la capital riojana, una imagen que da idea de la dimensión que ha alcanzado el incendio en apenas unas horas.

La evolución de las llamas mantiene especialmente pendientes a varias instalaciones cercanas. En los alrededores hay diferentes hípicas y el picadero Equus ha evacuado a sus caballos por precaución. La cercanía del fuego al centro penitenciario de Logroño añade todavía más tensión a una tarde complicada.

Los trabajos se centran ahora en frenar el avance del incendio, proteger las instalaciones próximas y comprobar el alcance real de esos posibles tres focos que mantienen en vilo al entorno sur de Logroño. La prioridad, además de contener las llamas, pasa por garantizar la seguridad de animales, vecinos, trabajadores y usuarios de las vías afectadas.


