Dos acusados de tráfico de drogas y defraudación de fluido eléctrico han reconocido este miércoles haber explotado una plantación de marihuana en Agoncillo, por lo que han aceptado, uno de ellos, una pena de 6 años y 10 meses de prisión y el otro, 3 años y 10 meses de cárcel.
La Audiencia Provincial de La Rioja ha celebrado este miércoles este juicio, en el que los acusados han aceptado una sentencia de conformidad, ha detallado, en una nota, el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de esta comunidad autónoma.
Uno de los acusados ha sido condenado a 6 años y 10 meses de prisión y a una multa de 330.563 euros por el delito de tráfico de drogas; y el segundo, por el mismo delito, ha aceptado 3 años y 10 meses de cárcel y una multa de 111.468 euros. Por el delito de defraudación de fluido eléctrico han sido condenados, cada uno de ellos, a 1.800 euros de multa.

Además, deberán satisfacer una responsabilidad civil solidaria de 13.775 euros a favor de la compañía eléctrica defraudada. La suspensión de la pena se analizará y resolverá en ejecución de sentencia, ha añadido el TSJ de La Rioja.
Ha indicado que, según el escrito del fiscal, los condenados actuaron de común acuerdo para instalar y explotar una plantación de marihuana en el sótano de un chalé ubicado en una finca rústica de Agoncillo.
Uno de ellos suscribió un compromiso de compraventa de la finca y el otro, quien tenía conocimientos de electricidad, habría realizado un enganche ilegal a la red para suministrar energía a la instalación, equipada con sistemas de iluminación, ventilación, climatización y control ambiental destinados al cultivo intensivo de cannabis.
La investigación se inició tras una información recibida por la Policía Nacional sobre la existencia de la plantación y, tras varias vigilancias, los agentes solicitaron autorización judicial para registrar la finca.
En la entrada y registro, practicados el 17 de enero de 2025, se intervinieron 888 plantas de marihuana y abundante material empleado para el cultivo y procesado de la droga.

También se localizaron distintas sustancias estupefacientes que, según la Fiscalía, estaban destinadas a su distribución, como cannabis, anfetamina, heroína y MDMA y más de 2,5 kilos de silicato, presuntamente utilizado como sustancia de corte para adulterar drogas. El valor de las sustancias intervenidas en el mercado ilícito asciende a 82.640 euros, de acuerdo con el escrito de acusación.


