El Mundial de fútbol también se juega con acento riojano. Luis de la Fuente, natural de Haro, ha protagonizado una de las entrevistas más cercanas del torneo junto a la periodista logroñesa María Relaño, enviada especial de RTVE a Chattanooga. Una conversación con un Rioja de por medio en la que hubo fútbol, gestión de vestuario, emociones y, cómo no, una pregunta inevitable: a qué jugador se llevaría de vinos y pinchos por La Laurel de Logroño o La Herradura de Haro.
El técnico no dudó demasiado. Su elegido sería Marc Cucurella. «Con él me río mucho e iría bien como grupo de peña para las fiestas de San Mateo o San Pedro y San Felices. Cucurella me hace mucha gracia y cada vez que estoy con él tengo la sonrisa a flor de piel», confesó De la Fuente, que dejó así uno de los momentos más riojanos de la entrevista. Natural de Haro, el seleccionador se perdió este lunes la Batalla del Vino, pero dejó claro que sigue llevando muy presentes sus raíces.
Más allá del tono distendido, De la Fuente también repasó la situación de la selección española en el Mundial y la preparación del próximo compromiso, que medirá a España con Austria este jueves a las 21:00 horas peninsulares. El entrenador riojano afronta la cita con la serenidad que le caracteriza y trata de trasladar esa calma a un grupo que ya ha vivido momentos de tensión durante el torneo.
Uno de ellos tuvo como protagonista a Nico Williams, después de que el futbolista lamentara en redes sociales una nueva lesión tras el partido contra Uruguay. De la Fuente reconoció que actuó de inmediato al leer el mensaje. «Me puse a hablar con él y le dije mi opinión sobre esa situación. De vez en cuando al futbolista, en esos momentos de debilidad, hay que recordarle que estás preparado para ello», explicó en TVE. Según el seleccionador, aquella conversación cambió por completo la actitud del jugador.
El riojano resumió esa gestión en una palabra que considera clave dentro de la concentración: familia. «Es algo que ya lo tenemos muy interiorizado todos los componentes de la delegación», señaló. Esa cercanía también la mantiene con otros futbolistas jóvenes, como Lamine Yamal, con quien asegura tener una relación «muy cercana, muy próxima».
Sobre el extremo azulgrana, De la Fuente admitió que su papel va más allá del de un simple entrenador. «Diría que está un poco en el nivel paternal, porque hay que acompañarle en esa formación. Hay que acompañarle en esa madurez», afirmó. El seleccionador recordó que ya detectaron algo especial cuando decidieron darle la oportunidad de debutar con la absoluta con solo 16 años. «Este chico va en serio», pensaron entonces al verle competir con naturalidad en la élite.
La emoción del seleccionador
La entrevista dejó también el lado más íntimo del técnico. Preguntado por a quién llamaría en caso de ganar el Mundial, De la Fuente pensó en su familia y en quienes ya no están. «Me acuerdo muchísimo de mis padres y de mi hermano Óscar, que ya no está con nosotros tampoco. Y seguro que si tuviera una posibilidad, les llamaría a ellos para decirles: mirad lo que hemos conseguido», confesó.
Entre la ambición mundialista, la calma del banquillo y el orgullo de tierra, Luis de la Fuente volvió a mostrarse como el hombre tranquilo que dirige a España sin perder de vista Haro, La Rioja y esa manera tan de aquí de entender la vida: con fútbol, familia y, cuando toca, un vino compartido.


