Las previsiones se han cumplido. La tormenta que la Agencia Estatal de Meteorología había anunciado con aviso naranja ha descargado este domingo sobre La Rioja con una intensidad extraordinaria, dejando tras de sí una tarde de inundaciones, carreteras anegadas, riadas urbanas y numerosas intervenciones de los servicios de emergencia en distintos puntos de la comunidad.
La magnitud del episodio ha obligado al Gobierno de La Rioja a elevar el nivel de respuesta a lo largo de la tarde. Primero ha activado la fase de preemergencia del Plan Especial de Protección Civil ante Inundaciones (INUNCAR) y, posteriormente, la fase de emergencia en situación 0, tras el aumento de las precipitaciones registradas por las estaciones meteorológicas y la acumulación de incidencias, para finalmente activar el nivel 1.
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La tormenta ha recorrido buena parte de la comunidad descargando con especial intensidad desde el entorno de Logroño hacia La Rioja Baja, aunque también ha golpeado con fuerza sobre La Rioja Alta. En apenas una hora, la lluvia ha transformado calles en auténticos ríos y ha puesto a prueba la capacidad de absorción de barrancos, desagües y cauces, como se ha podido ver en Haro, que ha provocado nervios entre los vecinos por una situación poco habitual.
Las imágenes captadas por los vecinos muestran fuertes corrientes de agua descendiendo por varias calles de la ciudad, convertidas durante minutos en auténticos torrentes.
La alcaldesa, Guadalupe Fernández ha explicado a este medio que la situación, para las ocho de la tarde, «está remitiendo» después de que haya dejado de llover y que todos los servicios municipales se hayan puesto a trabajar de urgencia para resolver las incidencias registradas. «Nunca había visto llover tanto durante una hora seguida», ha reconocido la regidora, que ha destacado la rapidez con la que se ha desencadenado el episodio. «Todos los servicios del Ayuntamiento están trabajando y lo van a seguir haciendo para ayudar en la medida de sus posibilidades», ha asegurado.
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En Logroño, las primeras consecuencias del temporal se han dejado sentir en la calle General Urrutia, donde una importante acumulación de agua ha dificultado la circulación.

La calle General Urrutia de Logroño.
También el barrio de El Cortijo ha vivido momentos complicados. Un vídeo grabado por NueveCuatroUno muestra una espectacular riada atravesando el acceso al pueblo. La fuerza del agua ha convertido la carretera en un cauce improvisado, impidiendo el paso y reflejando la violencia con la que bajaban las escorrentías desde los barrancos cercanos.
En La Rioja Baja
La Rioja Baja tampoco ha escapado al temporal. En Pradejón, la tromba de agua ha inundado varios garajes y ha dejado completamente anegada la rotonda de acceso al municipio. Su alcalde, Alfonso Pousada, ha explicado que a la lluvia caída sobre la localidad se ha sumado la procedente de El Villar de Arnedo. «Ha llovido mucho, pero también ha llegado todo lo que ha llovido en El Villar», ha señalado. «El barranco ha hecho su labor, pero es que ha caído mucha agua en poco rato», ha añadido para describir la rapidez con la que se produjo la avenida.
Precisamente entre Ausejo y El Villar de Arnedo, la N-232 también ha sufrido las consecuencias del episodio. La acumulación de agua sobre la calzada ha complicado la circulación y ha obligado a extremar la precaución en un tramo que ha quedado prácticamente anegado durante algunos momentos.
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Las tormentas también han descargado con fuerza en las comarcas del Camero Viejo y el Camero Nuevo, donde desde primera hora de la tarde ya se advertía de la intensidad de las precipitaciones y del riesgo de crecidas rápidas en barrancos y pequeños cauces.
Aunque la lluvia ha comenzado a remitir en algunos de los municipios más afectados, la jornada está lejos de darse por concluida. Bomberos, Protección Civil, Guardia Civil, policías locales, brigadas municipales y el resto de servicios de emergencias continúan trabajando para retirar agua, revisar los puntos más conflictivos y recuperar la normalidad.
El balance definitivo de daños todavía está por determinar, pero la imagen que deja este domingo ya forma parte de esas tardes que muchos riojanos tardarán en olvidar: calles convertidas en ríos, carreteras bajo el agua y una tormenta que, durante apenas una hora, puso en jaque a buena parte de La Rioja.


