Bodegas San Esteban celebró este martes la Noche de San Juan con una propuesta original y participativa: ‘La Barrica de la Luz – Ritual del Agua’. La bodega de Murillo de Río Leza creó esta actividad para mantener vivo el espíritu de esta fiesta sin recurrir a la tradicional hoguera, en un contexto marcado por las olas de calor, el riesgo de incendios y las prohibiciones de hacer fuego.
Si bien la Noche de San Juan se asocia al fuego como símbolo de renovación, de cierre de etapas y de nuevos comienzos, la bodega quiso dar protagonismo a otro elemento esencial de la tradición y de la vida en el viñedo: el agua.

La actividad giró en torno a una barrica llena de agua e iluminada con velas, convertida en un simbólico pozo de los deseos. Vecinos, familias y visitantes pudieron escribir un deseo, un propósito o un sueño para el nuevo ciclo y depositarlo en el agua, como gesto de esperanza, renovación y confianza en el futuro.
Con esta iniciativa, Bodegas San Esteban quiso unir dos elementos muy ligados a su historia: el agua, que da vida a la viña, y la barrica, donde el tiempo transforma el vino. «La propuesta permitió celebrar San Juan de una manera segura, respetuosa con el entorno y muy vinculada a la cultura del vino riojana», destacan desde la organización.

Durante la jornada, el espacio exterior de la bodega se llenó de participación, decoración natural, luz, música y ambiente festivo donde niños y adultos se acercaron al ‘pozo de luz’ para depositar sus deseos, compartir la experiencia y brindar por un año lleno de buenos momentos.

«Queríamos mantener la magia de San Juan, pero adaptándola a la realidad actual. Si este año no podíamos reunirnos alrededor del fuego, podíamos hacerlo alrededor del agua, que también purifica, renueva y da vida», señalan desde Bodegas San Esteban.
La celebración concluyó con un brindis colectivo y con el deseo compartido de que esta nueva forma de vivir San Juan pueda seguir creciendo en próximas ediciones.


