La Asociación Gaita Mixta de Cervera del Río Alhama ha dado un nuevo paso en su reivindicación para que las mujeres puedan participar en una de las tradiciones más simbólicas del municipio. El colectivo ha comunicado que el pasado 26 de mayo registró oficialmente en el Ayuntamiento un escrito sobre la «importancia de la situación» de la participación femenina en la tradicional Gaita de Cervera. Una reclamación que no nace de la nada, sino de años de desencuentros, desplantes y una tensión que cada verano vuelve a colarse en las fiestas del municipio.
En el escrito, la asociación solicita al Ayuntamiento que, dentro de sus competencias sobre el espacio público y la organización de actos festivos, garantice el cumplimiento de la normativa vigente en materia de igualdad y no discriminación. Además, pide que se adopten medidas que aseguren la participación «en condiciones de igualdad» y que se revisen los criterios de apoyo económico e institucional vinculados a esta tradición cultural. Dicho de otra manera: reclaman que ninguna ayuda pública ni ningún acto organizado o respaldado desde lo institucional ampare una exclusión por razón de sexo.
La Gaita Mixta advierte también de que, si no es escuchada, continuará el proceso «por las vías administrativas y legales correspondientes ante los organismos competentes». El comunicado mantiene el tono firme que ha acompañado al colectivo en los últimos años, pero vuelve a insistir en una idea de fondo: la cultura del pueblo debe ser «un espacio de convivencia e igualdad para todas las personas».

EFE / Raquel Manzanares.
El pulso viene de lejos. La Gaita Mixta se constituyó en 2016 como respuesta a la prohibición de que las mujeres participaran en la gaita oficial. Desde entonces, sus integrantes han seguido bailando en las calles de Cervera, aunque en repetidas ocasiones se han quedado fuera de los actos tradicionales o han denunciado situaciones de menosprecio. En las fiestas de Santa Ana de 2024, por ejemplo, la agrupación volvió a quedarse fuera de la iglesia, aunque más de 300 personas se sumaron a su baile por las calles del municipio.
La tensión continuó también en 2025. Durante las fiestas de Santa Ana, las integrantes de la Gaita Mixta denunciaron obstáculos para participar en los actos festivos, desde la imposibilidad de bailar en la iglesia hasta trabas para hacerlo en la calle. Según relataron entonces, se colocaron gigantes en mitad de la plaza con la intención de entorpecer su participación y, durante la procesión, miembros de la Gaita tradicional llegaron a colocarse delante y darles la espalda. Aun así, siguieron bailando. No con comodidad, como ellas mismas reconocían, pero sí con esa convicción tranquila de quien sabe que no está pidiendo un privilegio, sino un derecho.
El conflicto llegó incluso al Congreso de los Diputados, donde la Comisión de Igualdad aprobó en octubre de 2025 una proposición no de ley en respaldo a la Gaita Mixta de Cervera. La iniciativa salió adelante con el apoyo de PSOE, Sumar y ERC; la abstención de PP y Podemos; y el voto en contra de Vox. En aquel debate, se defendió que las mujeres de Cervera que quieren bailar en las fiestas de su municipio son un ejemplo para quienes creen en la igualdad, mientras que otros grupos criticaron la utilización política del asunto.
Ahora, con este nuevo escrito registrado ante el Ayuntamiento, la Gaita Mixta trata de llevar la reivindicación a un terreno más formal. Ya no se trata solo de bailar en la calle, de resistir cada verano o de ganar apoyos vecinales, que los ha ido ganando. Se trata de pedir a la institución más cercana que actúe, que fije criterios claros y que garantice que una tradición sostenida con respaldo público pueda ser disfrutada en igualdad.


