Las ginecólogas riojanos también dejarán de realizar actividad quirúrgica extraordinaria por las tardes a partir del próximo lunes, 1 de junio. El servicio de Ginecología se suma así a la suspensión de las conocidas como ‘peonadas’ en el sistema público riojano, una medida que ya habían comunicado Cirugía General y Traumatología y a la que este martes se añadieron también Digestivo y Urología.
La decisión se enmarca en las protestas de los médicos riojanos y supone un nuevo paso en la renuncia progresiva de distintos servicios a la actividad voluntaria fuera de la jornada ordinaria. Según viene advirtiendo el Sindicato Médico de La Rioja, no se trata de una huelga ni de una suspensión del trabajo habitual, sino de dejar de asumir intervenciones programadas por la tarde que durante años han servido para aliviar las listas de espera.
En la práctica, la incorporación de Ginecología a esta medida implicará que este servicio dejará de programar operaciones vespertinas desde el lunes. Con ello, la protesta amplía su alcance dentro del Hospital San Pedro y confirma el avance de una decisión que podría seguir extendiéndose a otros servicios quirúrgicos en los próximos días si no se producen avances en la negociación.
El Sindicato Médico sostiene que los facultativos han sostenido durante años una parte importante de la actividad asistencial mediante prolongaciones de jornada, operaciones fuera del horario ordinario y peonadas. Una fórmula que, según denuncia, ha permitido contener las listas de espera, pero a costa de un sobreesfuerzo continuado de los profesionales y sin una planificación estructural suficiente.
La organización enmarca esta renuncia en el malestar creciente de los médicos por la falta de plantillas, la presión asistencial y la ausencia de medidas organizativas que permitan responder al aumento de la demanda sanitaria. A ese escenario suma el envejecimiento de la población, la cronificación de enfermedades y el incremento de la esperanza de vida, factores que han elevado la carga del sistema público.
Los facultativos insisten en que la medida no responde a una falta de compromiso con los pacientes, sino al agotamiento de un modelo que consideran insostenible. Por ello, reclaman a la administración sanitaria riojana medidas reales, mejoras en la organización de los servicios y voluntad política para abordar unas reivindicaciones que, sostienen, han quedado con frecuencia diluidas en negociaciones más amplias dentro de la mesa sectorial.


