La Dirección General de Salud Pública, Consumo y Cuidados del Gobierno de La Rioja ha declarado el Nivel 1 (amarillo) del Plan de alerta, prevención y control de los efectos del exceso de temperaturas sobre la salud en la comunidad autónoma. La activación afecta a la Ribera del Ebro, donde la previsión apunta a máximas de 35,6 grados este jueves y de 35,8 grados el viernes. Valores que responden al impacto de una potente dorsal sobre Europa occidental que dispara las temperaturas a registros plenamente estivales.
El nivel amarillo corresponde a una situación de bajo riesgo para la salud por altas temperaturas. El sistema de vigilancia establece los niveles en función de la diferencia entre la temperatura máxima prevista y el umbral de referencia, con un cálculo acumulado para tres días. En el caso de La Rioja, el umbral provincial de impacto en salud se sitúa en 34,5 grados, de acuerdo con el documento autonómico del plan.
La activación implica la puesta en marcha de medidas de vigilancia sanitaria y meteorológica por parte del Servicio de Epidemiología y Prevención Sanitaria, así como la comunicación de la alerta a los servicios sanitarios, sociales y a otros ámbitos que puedan verse implicados.
El plan prevé también la difusión de avisos a la población con recomendaciones preventivas ante la exposición al calor y la elaboración de informes sobre el posible impacto de las temperaturas en la morbilidad y la mortalidad cuando se alcanzan los niveles de alerta.
El documento identifica como grupos de riesgo a las personas mayores de 65 años, especialmente las mayores de 80; lactantes y menores de 4 años; mujeres gestantes; personas con enfermedades cardiovasculares, respiratorias, mentales o crónicas; pacientes con determinados tratamientos médicos; personas con poca autonomía, sin hogar, que viven solas o en viviendas mal acondicionadas; y quienes están expuestos al calor por motivos laborales, deportivos o de ocio.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
Salud Pública recuerda que durante los episodios de calor conviene beber agua con frecuencia aunque no se tenga sed, evitar bebidas alcohólicas, con cafeína o muy azucaradas, permanecer en lugares frescos, bajar persianas y toldos durante las horas centrales del día y ventilar por la noche. También se recomienda evitar esfuerzos físicos intensos en las horas de más calor, usar ropa ligera y de colores claros, protegerse del sol y no dejar nunca a niños, mayores o animales dentro de vehículos cerrados.
El exceso de calor puede provocar calambres, irritación de la piel, agotamiento, deshidratación, insolación o golpe de calor. Ante síntomas graves como temperatura muy elevada, dolor de cabeza intenso, vómitos o pérdida de conciencia, el plan recomienda solicitar asistencia médica de inmediato o llamar al 112, teléfono de referencia para comunicar situaciones de emergencia o pedir ayuda.


