Hay domingos en los que uno va al fútbol. Y hay domingos en los que el fútbol toma la ciudad. Este domingo pertenece claramente a la segunda categoría. La UD Logroñés se juega el ascenso a Primera Federación ante el San Sebastián de los Reyes y Las Gaunas apunta a una de esas tardes que permanecen durante años en la memoria colectiva.
Por eso, para el aficionado habitual y también para el que regresa al estadio en una gran cita o incluso para quien pisa Las Gaunas por primera vez, conviene tener claras algunas cuestiones básicas antes de sentarse en la grada. O antes incluso de salir de casa.
La primera norma no escrita es sencilla: este domingo se va vestido de blanquirrojo. Camisetas, bufandas, banderas o cualquier prenda que ayude a teñir el estadio de blanco y rojo. El objetivo es que el equipo note desde el calentamiento que detrás hay una ciudad empujando.

FOTO: Fernando Díaz
La segunda recomendación es llegar pronto. Muy pronto. La ‘fanzone’ arrancará desde las 13:00 horas en el entorno de Las Gaunas y el corteo partirá a las 16:45 desde Gallarza. Habrá música, comida, ambiente y cientos de aficionados calentando motores antes del partido. Y sí, hay que participar. Hay que cantar, bailar, dejarse ver y ondear los colores del equipo. Porque este tipo de partidos también se juegan fuera del césped.
Además, conviene tener en cuenta que los accesos al estadio suelen registrar largas colas en citas de gran afluencia. La idea de muchos aficionados y peñas es estar dentro de Las Gaunas sobre las 18:30 horas para acompañar el calentamiento del equipo y empezar a generar ambiente desde mucho antes del pitido inicial.
Otro aspecto importante será la cobertura móvil. En la semifinal ya hubo muchos problemas para enviar mensajes, fotos o vídeos y, con más gente todavía en las gradas, todo apunta a que las dificultades se repetirán salvo que se refuercen las antenas móviles de la zona. Consejo importante: si la entrada la llevas en el móvil, descárgate la imagen en casa, por si acaso. El problema de falta de 5G afecta también a los profesionales de la comunicación, que en este tipo de encuentros trabajan con enormes dificultades incluso utilizando la red wifi interna del estadio.

FOTO: Fernando Díaz
Entre ritual y ritual, también habrá tiempo para la liturgia futbolera. Conviene estar atentos una hora antes del encuentro, cuando se anuncie el once inicial. Habrá brindis, nervios y debates improvisados en cada esquina de Las Gaunas. Y también será importante conocer al rival. El San Sebastián de los Reyes no ha llegado hasta aquí por casualidad y cualquier detalle puede marcar una eliminatoria de ascenso.
Dentro del estadio hay también algunas normas básicas de convivencia. Lo primero: revisar bien asiento, fila y sector antes de entrar. Las Gaunas rozará el lleno y probablemente no será posible sentarse junto a amigos o familiares si esa butaca pertenece a un abonado habitual. Quizá alguien acepte cambiarse, quizá no. Conviene recordar que muchos de esos casi 4.000 socios llevan años acompañando al equipo en tardes bastante menos glamurosas que ésta.

FOTO: Fernando Díaz
Tampoco habrá servicio de comida o bebida por las gradas durante el encuentro, así que más vale preverlo antes de sentarse. Y si toca levantarse, mejor hacerlo antes del inicio del partido o durante el descanso. En plena jugada no suele ser el momento ideal para cruzarse delante de media fila.
Y luego está lo verdaderamente importante. Animar cuando el equipo sufra. Rugir cuando robe un balón. Celebrar cada córner como si fuese el último. Y, si llega el gol, dejar que Las Gaunas explote como merece una final. Porque partidos así se recuerdan precisamente por eso: por el ruido, por la emoción compartida y por la sensación de estar viviendo algo grande junto a miles de personas más.
Al terminar, pase lo que pase, tocará aplaudir. Porque el fútbol también va de eso. Y porque, después de un domingo como éste, probablemente muchos descubran que Las Gaunas siempre tiene sitio para quien decide volver.


