La Rioja

El reto del cubo de hielo ya está en El Espolón

A veces basta un cubo de hielo para entender mejor cómo se comporta una vivienda. Esa es la idea del Ice Box Challenge, una iniciativa internacional de divulgación sobre eficiencia energética que llega por primera vez a La Rioja y que podrá visitarse del 20 de mayo al 2 de junio en el Paseo del Espolón de Logroño. El reto es sencillo, muy visual y bastante directo: comprobar cuánto hielo resiste dentro de dos pequeñas construcciones aparentemente iguales, pero levantadas con sistemas muy diferentes.

La acción forma parte de la campaña ‘Cubo de Hielo’, impulsada por ARIC, el clúster de construcción de La Rioja; la Plataforma de Edificación Passivhaus; el Gobierno de La Rioja y el Ayuntamiento de Logroño. Su objetivo es acercar a la ciudadanía los principios de la eficiencia energética aplicada a la construcción y demostrar, sin tecnicismos, cómo la forma de construir influye en el consumo, en el confort interior y en la sostenibilidad.

El experimento comparará dos casetas de madera de aproximadamente dos metros por dos metros por dos metros. Una se ha ejecutado siguiendo criterios convencionales del Código Técnico de la Edificación, mientras que la otra se ha construido bajo el estándar Passivhaus, basado en la máxima eficiencia energética y en un consumo de energía casi nulo. En el interior de cada estructura se ha colocado un cubo de hielo de un metro cúbico, que permanecerá cerrado durante dos semanas.

La respuesta llegará el 2 de junio, cuando se abran ambas construcciones y se mida cuánto hielo queda en cada una. La comparación permitirá comprobar qué sistema conserva mejor la temperatura interior y reduce las pérdidas energéticas. Dicho de otra manera: cuál de las dos “casas” protege mejor frente al calor exterior y necesita menos energía para mantener unas condiciones estables.

El Ice Box Challenge está promovido internacionalmente por la International Passive House Association y ya se ha celebrado en ciudades como Nueva York, Bruselas, Glasgow, Oslo o Santiago de Chile. Su estreno en Logroño convierte la eficiencia energética en algo tangible. No se trata solo de hablar de aislamiento o consumo, sino de verlo. Si queda más hielo, hay menos pérdida de energía. Así de simple.

La campaña tiene también una importante dimensión educativa y colaborativa. Las estructuras han sido fabricadas por estudiantes del doble grado de Edificación y Obra Civil del IES Batalla de Clavijo, bajo la dirección del profesorado del centro y con la colaboración de empresas riojanas asociadas a ARIC especializadas en construcción eficiente. El proyecto cuenta con financiación del Gobierno de La Rioja y con la colaboración del Ayuntamiento de Logroño.

Desde el ámbito privado se han sumado empresas como Geopannel, Garnica, Inrialsa, Ensatec, Construcciones Zorzano, Construcciones José Martín, Proclima, Ocisa y JMC, que han aportado materiales, conocimiento técnico y apoyo para desarrollar el experimento. Además, la campaña incluye 19 charlas divulgativas en centros educativos riojanos, dirigidas a alumnado de Primaria, Secundaria y Formación Profesional, así como talleres prácticos de alfabetización energética en siete colegios.

La iniciativa incorpora también un concurso para implicar a la ciudadanía: los participantes deberán adivinar cuántos litros de hielo quedarán sin derretirse en la construcción Passivhaus al final del reto. El premio será una estancia de fin de semana en un alojamiento turístico de La Rioja construido bajo este estándar de eficiencia energética.

Durante dos semanas, el Espolón tendrá así dos pequeñas casetas capaces de lanzar una pregunta bastante grande: cuánto importa realmente la manera en la que construimos. La respuesta llegará cuando se abran las puertas y el hielo, o lo que quede de él, hable por sí solo.

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