Los peajes para vehículos pesados en Navarra no llegarán en esta legislatura. El Gobierno de Navarra ha reconocido que el proyecto, que el Ejecutivo foral había situado inicialmente en el horizonte de 2026, queda ahora fuera del actual mandato y, por tanto, no se aplicará antes de mediados de 2027.
Nafarbide, la sociedad pública encargada de la gestión de las carreteras navarras, continúa trabajando en la fórmula para implantar este sistema de cobro, con la A-1 como primera vía elegida para su puesta en marcha. Sin embargo, los plazos se han estrechado demasiado y el procedimiento acumula una notable complejidad técnica, jurídica y económica, especialmente por la necesidad de desarrollar primero el centro de control y todo el sistema asociado a los futuros peajes.
El Gobierno de Navarra evita comprometer una fecha concreta para la licitación, aunque sí da por hecho que el sistema no estará operativo dentro de esta legislatura. De este modo, el proyecto queda aplazado pese a que la previsión inicial pasaba por adjudicar durante este año las instalaciones necesarias para comenzar a cobrar a los camiones en 2026.
El anuncio supone un nuevo retraso en un proyecto que llevaba meses sin novedades públicas y que había generado inquietud en el sector del transporte, especialmente por su posible impacto en los corredores que conectan Navarra con La Rioja, Aragón y el País Vasco. Y es que la implantación de peajes para camiones en una comunidad limítrofe puede alterar rutas, costes logísticos y decisiones empresariales en un territorio muy sensible al transporte por carretera.
El debate se cruza, además, con el futuro de la AP-68. Los tramos gestionados por el Estado, en Aragón y La Rioja, pasarán a ser completamente libres de peaje para los conductores cuando finalice la concesión. En el caso navarro, el Gobierno foral ya había avanzado recientemente que estudia un sistema de cobro exclusivo para transportistas, por lo que los vehículos ligeros —motos, turismos y furgonetas— tampoco tendrían que abonar ningún importe en los 39,5 kilómetros de autopista que discurren por su territorio.
Una de las incógnitas está en los peajes fronterizos, como el de Lodosa. En principio, cualquier medida que adopte finalmente el Gobierno de Navarra deberá aplicarse en los puntos de cobro situados dentro de su territorio, por lo que este enclave quedaría dentro del sistema navarro si finalmente se activa el pago para vehículos pesados. No obstante, con el aplazamiento anunciado, esa decisión queda también fuera del calendario inmediato.
El País Vasco sí tiene la intención de mantener el peaje, al menos, para vehículos pesados: Bizkaia aplica desde julio de 2024 el pago a estos vehículos en varias carreteras, Gipuzkoa mantiene sistemas similares en corredores como la N-I y la A-15, y Álava también trabaja en su propio canon para camiones. Así, mientras Navarra retrasa su decisión, La Rioja y Aragón miran a una AP-68 libre de peajes y Euskadi consolida, con distinto ritmo según el territorio, un modelo en el que el transporte pesado asume nuevos por circular en parte de la red viaria.


