Las cuadrillas y familias de la UD Logroñés se han buscado la vida la horas previas al inicio del choque para compartir la emoción del reto de alcanzar una nueva final de ascenso. Vivencia que quedará en el recuerdo de todos, sobre todo si el final es el deseado, y el equipo logra defender el 0-2 de la ida. Gran ambiente festivo en los aledaños de Las Gaunas, aunque sin la posibilidad de reunirse en un espacio acotado como el de una ‘fanzone’ que permite si cabe controlar mejor el acceso de la afición y al mismo tiempo fomentar el sentimiento de hermandad y de pertenencia.


