La cogida sufrida por un vecino de Alfaro durante el primer encierro de las fiestas de San Isidro ha reabierto el debate sobre la presencia de menores en este tipo de festejos taurinos populares. La Fundación Franz Weber (FFW) ha denunciado este sábado que niños presenciaron el accidente desde las talanqueras y balcones próximos al recorrido.
La organización asegura haber comprobado la presencia de menores en las zonas desde las que se podía observar «sin obstáculos toda la escena de violencia», después de que el corredor, un hombre de 40 años, fuera arrollado por la manada en la calle Las Pozas y tuviera que ser evacuado al Hospital de Calahorra.
El incidente se produjo durante el primer encierro de las fiestas patronales de primavera de Alfaro, celebradas en honor a San Isidro Labrador. El herido cayó al suelo tras el impacto de los astados y tuvo que ser protegido por otros corredores mientras pasaba el resto de la manada. Según confirmó este viernes NueveCuatroUno, el hombre recuperó la consciencia en el lugar y fue trasladado consciente y estable al centro hospitalario.
La Fundación Franz Weber ha criticado que la normativa autonómica riojana no impida que menores puedan presenciar este tipo de situaciones durante festejos taurinos populares. Además, ha señalado directamente al Ayuntamiento de Alfaro por colaborar en la difusión institucional de las convocatorias taurinas a través de sus redes sociales.
La ONG también ha advertido de que entre las actividades promocionadas se incluyen propuestas dirigidas a niños y adolescentes, y considera que la exposición a este tipo de escenas “no parece aceptable” para personas de corta edad ni positiva para su desarrollo «psicosocial y moral».
En este sentido, la fundación ha recordado que el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas reiteró el pasado mes de febrero sus advertencias a España por la presencia y participación de menores en festejos taurinos. Entre sus recomendaciones figura establecer una edad mínima de 18 años para participar o asistir a eventos taurinos y desarrollar campañas de sensibilización sobre los efectos negativos de la violencia asociada a estos espectáculos.
Franz Weber sostiene además que este tipo de situaciones generan entre los menores «refuerzos positivos» hacia conductas de riesgo y hacia la violencia contra los animales, al asociar las lesiones sufridas por los participantes con actitudes de supuesto heroísmo.
Por ello, la organización considera corresponsables tanto al Ayuntamiento de Alfaro, como patrocinador de los festejos, como a los promotores de los actos taurinos, de cualquier posible impacto psicológico o social derivado de la exposición de menores a este tipo de escenas durante las fiestas.


