El muro blanquirrojo se levantó una vez más insuflar energía a un equipo que la necesitó cuando se vio por detrás en el marcador. El tanto de Joselu nada más comenzar la segunda parte elevó si cabe un más la potencia de un fondo sur que ayudó en todo momento a su equipo. Afición y equipo se dieron la mano para remontar el partido y pasar a la gran final con el convencimiento de que todos juntos es posible.

Casi 7.000 espectadores en el estadio para vibrar con un equipo que se sobrepuso a la intensidad de un rival que solo dejó de creer con el tanto de Marí y acabó entregando las armas con el golazo de Anai a centro de Lupu.
Las Gaunas se elevó en un grito conjunto para celebrar el pase a una final, nuevo reto para un club y una hinchada que quieren ascender. Aunque hasta ahora se ha hecho lo necesario. Lo complicado empieza a partir de este lunes.


