La ciudad de Logroño recuperará este viernes su historia, después de una década, con la renovación del juramento de los miembros de la Asociación Histórico Cultural Guardia de Santiago a la Virgen de la Esperanza, patrona de la capital riojana, al que podrán unirse todos los asistentes al acto.
La Iglesia de Santiago El Real será el escenario de este acto, que se encuadra en las próximas fiestas patronales de Logroño en honor a San Bernabé. Se trata de «un acto que no es solo una tradición, sino un gesto de lealtad de la ciudad hacia su ‘Generalísima espiritual’ y un puente tendido entre la historia y el presente».
La asociación explica que la fecha del 15 de mayo tiene un significado histórico especial, dado que el acto se celebra un día después del aniversario de la proclamación pontificia que en 1948 convirtió oficialmente a la Virgen de la Esperanza en patrona de Logroño.

FOTO: EFE/ Fernando Díaz.
Para conmemorarlo, la Asociación Histórico Cultural Guardias de Santiago y la Cofradía de Nuestra Señora de la Esperanza han unido su «ilusión y devoción» en un acto que recupera la esencia histórica de la población logroñesa.
Uno de los momentos centrales será la imposición de las insignias de la Cofradía a una treintena de miembros de Guardias de Santiago. Por primera vez en más de una década, los recreadores históricos, que mantienen viva la memoria del cerco de Logroño en 1521 por las tropas francesas, serán reconocidos formalmente por la hermandad que custodia a la patrona.
Este acto se integra en el programa de actividades que la Asociación Guardias de Santiago desarrolla para potenciar las Fiestas de San Bernabé, como una iniciativa que complementa y amplía la oferta cultural del Ayuntamiento de Logroño.
Rigor histórico
La concejala logroñesa de Festejos, Laura Rivas, en representación de la ciudad, realizará la tradicional ofrenda del bastón de mando ante la imagen de la Virgen. Con este gesto, el Consistorio reconoce y formaliza su distinción como ‘Alcaldesa Mayor Perpetua’, ha indicado. La asociación ha señalado que la puesta en escena del acto apostará por el rigor histórico y la sobriedad.
Los miembros de Guardias de Santiago, ataviados con ropajes que recrean al pueblo y las milicias que defendieron la ciudad durante el asedio en 1521, escoltarán a la comitiva y participarán en la ceremonia portando sus espadas y alabardas.
El momento de mayor carga simbólica llegará con la ofrenda de los lirios blancos, emblema de la pureza de la Virgen y de parte del escudo de la propia ciudad; y el encendido del ‘gran velón’, cuya llama representa «la esperanza renovada de un pueblo que mantiene vivas sus raíces cinco siglos después».

Además, la organista Paloma Pérez interpretará en directo una selección de piezas de Antonio de Cabezón, músico de la corte de Carlos V y contemporáneo al sitio de la ciudad.
A través del órgano de la iglesia de Santiago, sonará una música estrictamente religiosa y de corte, lo que permitirá que los asistentes escuchen las mismas armonías y matices que envolvían la vida del Logroño de 1521.
El momento «culminante» de la ceremonia llegará cuando se invite a todos los asistentes a participar activamente en el juramento y unir su voz a la de Guardias de Santiago y responder a la pregunta ante la imagen de la patrona: «¿Juráis vosotros, como hijos de Logroño, mantener este voto de fidelidad y esperanza?».


