Desde hace varias semanas, los vecinos de Calahorra observan con curiosidad los trabajos que se están realizando en la gran parcela situada junto a la Residencia La Concepción. Primero llegaron la demolición y retirada de las antiguas naves y, después, la retirada del material que ha cambiado completamente la imagen de este espacio, que llevaba décadas prácticamente sin uso. Según ha confirmado NueveCuatroUno, detrás de toda esta transformación se encuentra un nuevo desarrollo residencial, impulsado por Inmo-Arnedo S.L., empresa perteneciente al Grupo Arnedo.
El proyecto supondrá la transformación de más de 30.000 metros cuadrados de una antigua zona industrial cuya actividad desapareció a finales de los años 70. El ámbito se sitúa entre las carreteras LR-134 y LR-482, junto a la Residencia La Concepción y la acequia del Río Hondo, en una zona estratégica de expansión para la ciudad.

La actuación tendrá un uso principalmente residencial y reservará el 30 por ciento de las futuras viviendas de VPO. La promotora considera que esta operación «responde a la necesidad de generar nuevo suelo residencial en una ciudad donde la oferta de vivienda nueva resulta cada vez más limitada».
Y es que el acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los grandes retos actuales de Calahorra. La escasez de nuevas promociones, la falta de suelo urbanizable listo para construir y la dificultad de muchas familias y jóvenes para encontrar vivienda han ido generando una demanda creciente durante los últimos años. En ese contexto, este nuevo desarrollo aparece como una de las actuaciones urbanísticas más importantes previstas actualmente en la ciudad.
7.500 metros cuadrados de zonas verdes
Además del impacto residencial, el proyecto también busca mejorar el entorno urbano de toda esta zona. La propuesta contempla importantes cesiones públicas, entre ellas más de 7.500 metros cuadrados destinados a zonas verdes y dotaciones públicas, además de otros 1.050 metros cuadrados adicionales para sistemas generales de espacios libres. Todo ello permitirá generar nuevos espacios abiertos y mejorar la conexión entre distintos sectores de la ciudad.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es también la apertura del vial estructurante previsto en el Plan General Municipal, prolongando la actual calle Castilla y León. Esta conexión facilitará el desarrollo futuro del sector S-4 y mejorará la movilidad de toda la zona, integrando mejor este espacio dentro del entramado urbano de Calahorra.

Desde la compañía explican que actualmente continúan los trabajos de limpieza, demolición y adecuación de la parcela, mientras avanzan los contactos con el Ayuntamiento para completar la tramitación urbanística necesaria, ya que el suelo tiene todavía uso terciario y debe modificarse para permitir el desarrollo residencial.
La promotora plantea además acelerar considerablemente los plazos previstos inicialmente. El objetivo es reducir el periodo de presentación del plan parcial de los 16 años contemplados actualmente a únicamente cuatro. Una intención que refleja la voluntad de dar una salida relativamente rápida a un proyecto que puede marcar buena parte del crecimiento residencial de Calahorra durante los próximos años.
Más allá de las cifras, el proyecto supone también la recuperación de un espacio degradado y prácticamente abandonado desde hace décadas. Donde antes había antiguas instalaciones industriales y naves deterioradas, comenzará a dibujarse ahora una nueva zona residencial pensada para responder a las necesidades actuales de vivienda de la ciudad. Una transformación urbana de gran dimensión que, poco a poco, ya empieza a hacerse visible para todos los calagurritanos.


