La organización agraria ARAG-ASAJA ha reclamado este miércoles al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y al Ministerio de Hacienda la publicación «urgente» de la Orden de reducción de módulos agrarios correspondiente al ejercicio 2025, cuya aprobación sigue pendiente. La entidad advierte de que esta demora está generando «una enorme incertidumbre» entre agricultores y ganaderos riojanos.
Desde la organización consideran «inadmisible» que miles de profesionales del campo continúen sin conocer todavía cuáles serán las reducciones fiscales aplicables en el sistema de estimación objetiva del IRPF, conocido como módulos agrarios, especialmente después de un año marcado por pérdidas económicas, aumento de costes y numerosos problemas meteorológicos y sanitarios.
ARAG-ASAJA recuerda además que ya el pasado mes de enero trasladó formalmente al Gobierno central la necesidad de ampliar las reducciones fiscales a más producciones agrarias afectadas. La organización remitió una carta a la delegada del Gobierno en La Rioja, Beatriz Arraiz, así como a las consejerías de Hacienda y Agricultura, acompañada de un informe técnico sobre la situación de distintos cultivos y explotaciones ganaderas de la comunidad.
Entre los sectores para los que reclama una reducción de módulos figuran el viñedo, cereal, frutales de hueso y pepita, champiñón y seta, además de varias producciones ganaderas como bovino de leche y de cebo, ovino y caprino intensivo, avícola y apícola.
En el caso del viñedo, la organización agraria subraya que la última campaña estuvo condicionada por las tormentas y por la necesidad de intensificar los tratamientos contra el mildiu, lo que disparó los costes de producción sin que ello se tradujera en un aumento de la cosecha. También recuerda que cultivos como el peral y el manzano sufrieron importantes daños por el fuego bacteriano, mientras que el sector del champiñón registró graves pérdidas derivadas de la proliferación de la enfermedad del pelo.

En el ámbito ganadero, ARAG-ASAJA señala el impacto económico provocado por enfermedades como la gripe aviar, la dermatosis nodular contagiosa o la peste porcina africana, que obligaron a reforzar las medidas sanitarias y de prevención en las explotaciones, incrementando notablemente sus costes.
A esta situación se suma además el aumento de los ataques de lobo registrados en la región durante el último año, con centenares de animales muertos, heridos o desaparecidos, según denuncia la organización agraria.
Por todo ello, ARAG-ASAJA insiste en que el Gobierno de España debe actuar «con rapidez y sensibilidad» hacia el sector primario, aprobando cuanto antes una Orden de módulos «justa, amplia y adaptada» a la realidad económica que atraviesan agricultores y ganaderos riojanos.


