Un problema más a cuenta de la venta del Silo. Primero las quejas de los vecinos porque cuando comiencen las obras se quedarán sin aparcamiento en la zona, luego la reubicación de eventos como Mercaforum o las Jornadas de la Verdura y ahora el riesgo que ha habido de poderse quedar sin feria en las fiestas patronales. Y es que el Ayuntamiento de Calahorra ha tenido que volver a sacar a contratación la autorización para la instalación de atracciones y puestos ambulantes en el recinto ferial después de que la primera convocatoria quedara desierta por falta de licitadores. El nuevo pliego mantiene prácticamente las mismas condiciones económicas que el anterior, aunque incorpora algunas modificaciones planteadas por la Asociación de Industriales Feriantes de La Rioja, que había rechazado presentar ofertas en la primera licitación.
La autorización contempla la instalación de la feria durante las fiestas patronales de marzo y agosto, así como en Navidad, y tendrá una duración desde agosto de 2026 hasta marzo de 2030. El canon fijado para el primer año será de 12.915,94 euros para las fiestas de verano y de 3.228,98 euros para las celebraciones de invierno. En el caso de la feria navideña, la instalación se realizará sin canon alguno, al igual que el carrusel que el adjudicatario podrá instalar hasta en cuatro ocasiones adicionales a lo largo del año.
Uno de los principales puntos de fricción entre el Ayuntamiento y los feriantes ha sido precisamente la ubicación de la feria de Navidad. Tras la venta del solar del Silo para la construcción de viviendas, el Consistorio ha trasladado el recinto navideño al aparcamiento de la Era Alta, el mismo espacio donde se instalan las ferias de marzo y agosto. Sin embargo, desde la Asociación de Industriales Feriantes consideran que esta ubicación «está menos resguardada del frío» y plantearon otras alternativas como la avenida del Pilar o el parque Miguel Ángel Blanco, opciones que finalmente fueron descartadas por el Ayuntamiento.
Pese a ello, el colectivo de feriantes ha mostrado su disposición a aceptar la nueva localización y ha valorado positivamente otros cambios introducidos en el pliego. Entre ellos, la revisión del canon en función del IPC, una cuestión que, según la asociación, corregía un «desajuste» existente en la anterior propuesta. El Ayuntamiento podía subir el cobro a los feriantes, pero ellos no las fichas para sus clientes.
El canon comenzará a revisarse a partir del 1 de abril de 2027 tomando como referencia el Índice de Precios al Consumo general del año anterior y se actualizará posteriormente con carácter anual para las sucesivas ediciones de la feria.
En cuanto a la configuración del recinto, el pliego prevé para las fiestas de marzo un total de 8 atracciones para adultos y 6 infantiles, además de 2 bares con churrería, 12 casetas y una tómbola. Para las fiestas de agosto se instalarán 6 atracciones para mayores y 7 infantiles, junto a 2 bares con churrería, 10 casetas y 2 tómbolas.
El Ayuntamiento defiende que la nueva licitación busca garantizar la presencia de las ferias en unas fechas «muy señaladas» para la ciudad y reforzar la oferta de ocio y tiempo libre tanto para niños como para adultos durante las celebraciones patronales y navideñas.


