El DUX Logroño seguirá un año más en la Liga F. A falta de dos jornadas para el final, las riojanas han logrado este objetivo al superar a un Levante ya descendido a domicilio (1-4, goles de Isina, Leitner, Velazco e Iria) y además, que el Alhama perdiera ante el Eibar (2-0). Así, a falta de seis puntos en juego, las ‘vinotinto’ cuentan con 21 puntos, por 13 de las murcianas. Renta suficiente para que las jugadoras entrenadas por David Hernández, en tándem con Daniel Montoya, hayan logrado su objetivo. Ha sido un curso muy complicado, donde el mercado invernal, el cambio de banquillo y sobre todo, su última racha de cinco partidos sin perder han cimentado su salvación.
Meses atrás, al inicio de la temporada, las riojanas habían apostado por mantener a Héctor Blanco en el banquillo, héroe de dos ascensos y optaron por la continuidad de once jugadoras en la plantilla, con Lorena Valderas, Laura Martínez, Isina o Chelsea en la columna vertebral. A este caparazón, la entidad decidió añadirle varios fichajes, como María Miralles, Andrea Colomina, Paula Rubio y el regreso de Annelie Leitner, Falfán o la delantera Flavine. El objetivo, dar un salto de calidad para aguantar en la máxima categoría y seguir con la transformación institucional del club, en Sociedad Anónima Deportiva.

FOTO: Dux Logroño.
Gracias a la compra de las instalaciones de Isla, el club contaba con instalaciones propias y además, regresó al estadio de Las Gaunas, cuyo uso ha compartido con otros dos equipos de la ciudad (la UD Logroñés y la SD Logroñés). Todo ello, acompañado de la vuelta a la cúspide del fútbol nacional tras cinco años. Comenzaba un gran reto deportivo, con una primera jornada muy llamativa. El debut fue frente al Real Madrid, con gran espectáculo en Las Gaunas (2-2). Bien cerca estuvo el triunfo local, aunque las merengues empataron en el descuento. Lástima, porque fue una gran puesta en escena. Nadie podría imaginar que la primera victoria ocurriría en la jornada 18.
Sin embargo, así fue. Tras ese encuentro, llegaron las derrotas ante la Real Sociedad y el Barcelona. Luego, un empate en Badalona y una derrota ante el Alhama en casa (2-4). Posteriormente, las logroñesas firmaron dos tablas seguidas, ante el Granada en casa y frente al Deportivo Abanca fuera. Cuatro puntos en siete jornadas era poco balance, si bien lo peor estaba por llegar. Porque desde la jornada 8 a la 13, las riojanas no lograron marcar un solo tanto. Seis partidos de apagón, solo solventados con el empate conseguido por Paula Rubio en Tenerife. Fue el octavo gol a favor en catorce jornadas.
De hecho, las logroñesas, recién ascendidas, terminaron la primera parte del campeonato con solamente seis puntos, penúltimas y además, con solamente diez tantos a favor. Muchos problemas para un equipo al que le costó mucho arrancar y que, de hecho, terminó la primera parte del campeonato con una derrota frente al Levante en Las Gaunas (2-3), que llegaba a Logroño como colista y sin haber vencido. Para colmo, las derrotas en Granada (1-0) y ante el Deportivo (0-4) agravaron la situación. Era la jornada 17 y para entonces, la cuerda se cortó por el lado más débil. Héctor Blanco dejó de ser entrenador y en su lugar, llegó David Hernández, acompañado por Daniel Montoya.
Cambio de banquillo, fichajes invernales y rush final decisivo
Además del cambio de de técnico, el equipo recurrió al mercado invernal, donde realizó seis refuerzos. Tres de ellos, Donna Scannapieco, Salomé Prat y Welma Fon, para la parte ofensiva. Necesitaba goles el equipo y por fin, el 31 de enero de 2026, cosechó su primer triunfo ante el Alhama (0-4), gracias a los tantos de Isina, Salomé Prat, Iria y Ximena Velazco. Sucedió así el primer punto de inflexión de la temporada, que permitió al DUX además remontar el ‘average’ a las murcianas (habían perdido 2-4 en la ida) y con ello, salir del descenso.
Al término de la jornada 18, las riojanas sumaban 9 puntos (fuera del descenso), por nueve del Alhama y ocho del Levante, ambos en zona roja. Entre ese trío, ya muy descolgado por abajo y con enorme dificultad para conseguir victorias, se jugaría la última plaza de permanencia. Las logroñesas empataron en la jornada 20 ante el Espanyol y encadenaron otras tres derrotas seguidas. Pese a ello, sus rivales directos no sumaron un solo punto. Por eso, daba la sensación de que un arreón de las ‘vinotinto’ podía allanar la permanencia. Y fue exactamente lo que ocurrió.
Porque en sus últimos cinco compromisos, las de Las Gaunas han cosechado más puntos (11), que los que llevaban el resto de la liga (10). Mia Asenjo salvó un punto en Zubieta ante la Real en el 86′ (1-1) y posteriormente, llegó el primer triunfo en casa, ante el Sevilla (2-1). Una semana después, Annelie Leitner salvó otro empate frente al Real Madrid en Valdebebas, al establecer el 1-1 en el 101′. Definitivamente, el equipo tenía otra alma, otra forma de competir. De repente, lo que en la primera vuelta no salía, ahora sí.

Una semana más tarde, el equipo respondió con una goleada ante el Madrid CFF en casa (3-0), que dejó la permanencia a tiro de piedra. Con 18 puntos y falta de tres partidos, el DUX se situó cinco por encima del descenso, marcado por el Alhama (13). Así llegó la semana decisiva, donde las riojanas necesitaban mejorar el resultado que cosechara el Alhama para salvarse. Tras la derrota de las murcianas en Eibar, el empate les valía a las riojanas ante el Levante. Ha llegado la victoria, con goleada incluida y así, el DUX Logroño seguirá un curso más entre las 16 mejores escuadras del fútbol femenino español.


