Han pasado ya veinte años desde que el entonces denominado Darien Logroño consiguiera subir a la Liga Asobal y para celebrarlo, algunos jugadores históricos del club se han reunido en la capital riojana. Tal y como ha publicado Gurutz Aguinagalde en su cuenta personal, a la reunión han asistido Óscar Santibáñez, Guillermo Barbón, Ramiro García, «Chuchi», Pablo Rodríguez, Pedro Terreros y el propio Gurutz. Una alineación de lujo, con Aguinagalde como auténtico símbolo del club, en el que militó trece temporadas como portero (2005-2018).
Dos décadas después, el club se ha acostumbrado a militar en la zona alta y actualmente, es segundo de la Asobal, solo detrás del Barcelona. En Logroño se ha jugado la Champions, la Copa EHF y muchas finales. Lo único que se ha resistido ha sido el trofeo. Por méritos propios, los franjivinos son uno de los conjuntos más poderosos del país. Sin embargo, toda historia tiene sus pioneros, en una progresión meteórica desde la fundación del club (2003) hasta la llegada y consolidación en la élite (2006). Una primera categoría que ya nunca han abandonado desde entonces.
Van dos décadas en Asobal, o dicho de otra forma, el mayor tiempo que una entidad riojana ha estado en la máxima categoría. Palabras mayores y todo el proceso de inició un 6 de mayo de 2006. En aquella ya lejana fecha, la entidad empató a 28 frente al Villa de Aranda y se aseguró de forma matemática la segunda plaza de la División de Honor B. Aquel día arrancó un camino que ha situado a La Rioja en el mapa europeo del balonmano. Por eso, bien merece la pena recordarlo con una comida y por supuesto, un buen vino de Rioja.


