El derrumbe de un tramo de muralla en San Vicente de la Sonsierra era algo «esperado» tras las lluvias de los últimos meses y no supone riesgo alguno para la iglesia de Santa María la Mayor y su torre exenta del templo, que están asentadas sobre roca, ha asegurado este jueves a EFE el alcalde, Ramón Ramírez.

El primer edil de San Vicente ha subrayado que «lo importante es que en el derrumbe no se han producido daños personales», aunque ha sido una vecina la que ha dado la voz de alarma esta mañana porque «estaba allí, pero no ha pasado nada».
San Vicente de la Sonsierra tiene un recinto amurallado con construcciones que se originaron en el siglo IX y en donde se siguieron añadiendo elementos hasta el siglo XIX.

Ramón Ramírez, alcalde de San Vicente. FOTO: Fernando Díaz/ Riojapress.
Uno de esos elementos construidos en una ampliación es una plaza frente a la iglesia y, «para protegerla, se hizo esa parte de la muralla, que está sobre escombro y el terreno no ha drenado bien las lluvias», ha explicado el alcalde respecto al derrumbe, que ha afectado a unos 20 o 30 metros de muralla, «aunque un pequeño trozo se ha quedado en el aire y esperamos que se caiga».

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
«Pero la torre y la iglesia están sobre roca y no corren peligro, lo mismo que otras partes de muralla que no están asentadas sobre escombros», ha insistido el alcalde.
La situación de esa parte de la muralla afectada, con las últimas lluvias, «hacía que ya se tuviese en mente que esto podía pasar porque se habían detectado movimientos en esta parte de muralla», ha subrayado.
Ahora, ha concluido, un informe técnico determinará cómo proceder en el futuro, pero, «seguramente, no quedará otra que restaurar lo que se ha caído».


