La Casa de la Villa de San Vicente de la Sonsierra ha acogido este miércoles una nueva jornada del proyecto ‘Revive en La Rioja’, impulsado por NueveCuatroUno junto al Gobierno de La Rioja y Caja Rural de Aragón, bajo el título ‘Vivir en La Rioja: identidad y futuro’.
La cita ha reunido a representantes institucionales y alcaldes de distintos municipios riojanos en una conversación centrada en los retos y oportunidades del medio rural, con especial atención a la identidad de los pueblos, la actividad económica, la vivienda y la capacidad para atraer y fijar población.

Jorge Loyo, Ramón Ramírez, Leire Díez, Daniel Lombillo y Lidia Martínez. FOTO: Fernando Díaz.
La iniciativa ‘Revive en La Rioja’ ha nacido con el objetivo de abrir una reflexión sobre el futuro del territorio riojano a través de las historias de quienes han decidido quedarse, volver o comenzar una nueva vida en los municipios de la comunidad. Tras el arranque celebrado este martes en Navarrete, el proyecto continúa ahora en San Vicente de la Sonsierra con un formato de conversación abierta que busca poner sobre la mesa experiencias reales, necesidades compartidas y posibles soluciones para garantizar que vivir en los pueblos sea una opción posible y sostenible.
La apertura de la jornada ha corrido a cargo del director de NueveCuatroUno, Manuel Martín, y del consejero de Política Local, Infraestructuras y Lucha contra la Despoblación, Daniel Osés, antes de dar paso a una mesa de conversación moderada por la periodista Leire Díez y en la que han participado los alcaldes Ramón Ramírez Brea, de San Vicente de la Sonsierra; Jorge Loyo Mendoza, de Anguciana; Daniel Lombillo Vozmediano, de Zarratón; y Lidia Martínez Arce, de Ollauri.

Daniel Osés ha reconocido el valor de «sentar a la mesa alcaldes como los que nos acompañan que trabajan tanto por sus localidades». Hablamos del problema de la vivienda, que es el que más preocupa a los españoles, pero con este plan Revive, aquí en La Rioja, estamos tratando de paliar en la medida de nuestras posibilidades, para apoyar a que los jóvenes puedan tener una vivienda y la puedan tener en sus pueblos, y así hacer un proyecto de vida en el medio rural, para dotar de un mayor equilibrio poblacional al territorio riojano». Nos toca escuchar, atender a las demandas, saber sus problemas y atenderlas», ha concluido.
Ramón Ramírez Brea ha arrancado con fuerza, reconociendo «que mi pueblo es el mejor» -por San Vicente y jugando en casa-, afirmación en la que han estado de acuerdo el resto de representantes públicos de la mesa: sus pueblos para ellos también son los mejores. Ha sido el punto de partida perfecto para defender lo propio, para reconocer la identidad de cada zona, para construir desde el presente un futuro en lo rural.

Jorge Loyo, edil de Anguciana, ha abierto el paso a la principal fortaleza de estos municipios de La Rioja Alta: la tranquilidad teniendo cerca ciudades medias como Vitoria o Logroño, y una ciudad como Haro en la que encuentran casi de todo para el ocio. «A partir de ahí, la gente viene a respirar, buscando la tranquilidad, a disfrutar del entorno sin pensar en muchas más cosas», ha reconocido Loyo. Pilar fundamental de la vida y los nuevos asentamientos de nuevos vecinos en Zarratón u Ollauri. «Hemos ganado vecinos en los últimos años», ha afirmado Lidia Martínez, y Daniel Lombillo se ha mostrado sorprendido «por los precios que pagan los turistas por estar en nuestro pueblo, pero es que se está muy bien». Y todos han introducido una necesidad, la de reforzar la comunicación diaria con las cabeceras, para conectar con autobuses urbanos Haro con otras localidades menores del entorno. «Tener este transporte público cada quince minutos como en Navarrete, Entrena o Cenicero sería una maravilla», le han pedido al consejero Daniel Osés.
Y es cuando comienzan a surgir las debilidades de lo rural. Y la principal es la actividad económica. «Ya no hay jóvenes dispuestos a dedicarse al campo», ha indicado Ramírez Brea. «Hay viñas que no quiere coger ya nadie», ha apuntado, por lo que la solución para fijar población pasa «por la inmigración, más dispuesta al trabajo en el campo». Loyo a este respecto, ha apuntado que «en San Vicente tienen la fortuna de poder desarrollar proyectos de enoturismo, en nuestro caso, como alcaldes, nos toca ayudar a todo aquel que quiera poner una pequeña factoría como la que ha llegado a Anguciana para que se quede, y superar encima el efecto frontera con el País Vasco». Apoyar a los emprendedores con buenas ideas, «y hay muchos ‘cerebritos’ dispuestos a hacer cosas diferentes que no sea todo en el campo o todo en el paisaje», ha reafirmado Jorge Loyo.

«No podemos olvidar el mucho trabajo que generan los bodegas», ha indicado Lidia Martínez desde Ollauri. «Porque cada uno debemos aceptar la escala de nuestros pueblos, y para nosotros ha sido un gran paso que haya llegado la fibra óptica a nuestras calles, aunque no a todas las viviendas, y esto debe ser como el agua corriente, imprescindible», ha añadido. Y en Zarratón, en cuanto a la actividad económica para fijar población, respiran con algo de alivio «porque se está viendo un relevo generacional gracias al cultivo de regadío, y hay gente que se está animando a seguir con la labor de sus padres». Y para Lombillo, «el teletrabajo nos abre una oportunidad para fijar nueva población, y gracias al Plan Revive tenemos jóvenes teletrabajando desde nuestro pueblo gracias también a la fibra óptica». «La gente viene, le gusta, se queda y monta sus negocios en estos pueblos», ha manifestado el alcalde de Zarratón.
«Pero quiero que mis jóvenes se formen, pero que no se marchen», frase escrita en bronce durante esta conversación del mundo rural de La Rioja Alta. Loyo ha introducido este concepto, que aúna talento, con juventud, con planes para el retorno de los que una vez fueron niños y ahora no encuentran oportunidades en las grandes ciudades por culpa del precio de la vivienda. «Tuvimos la oportunidad de hacer unas viviendas con el IRVI, y de aquellas viviendas han surgido una nueva generación de niños que ahora dan vida al pueblo», ha apuntado desde Ollauri Lidia Martínez, reconociendo así que cualquier nuevo proyecto de vida y familia en lo rural surge de la vivienda y el empleo. «Y queremos más Plan Revive», ha cerrado Jorge Loyo aludiendo directamente a Daniel Osés, presente durante toda la charla de alcaldes hablando del presente y del futuro de sus pueblos.


