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La rasmia navarra, último obstáculo para una UD Logroñés que no quiere entrar en pánico

FOTO: Fernando Díaz

Rasmia. Es el empuje, carácter y esa forma de competir hasta el final tan de navarros y aragoneses, cabezotas ambos como pocos. Un término muy asociado al fútbol navarro que ayuda a entender el contexto del partido que afronta este domingo la UD Logroñés en Las Gaunas (acceso por 3 euros en un donativo íntegro para la Cocina Económica). Porque más allá de la clasificación, de las cuentas y de las diferencias aparentes, enfrente estará un equipo que no va a conceder nada.

La Mutilvera, prácticamente descendida, visita Las Gaunas este domingo (12:00 horas, en horario unificado) en una situación límite. Es su última bala. Y eso, en una categoría como la Segunda Federación, suele ser sinónimo de partidos incómodos, de rivales que aprietan y de escenarios poco previsibles. Ahí es donde la palabra rasmia cobra todo el sentido. Porque lo normal es pensar justo lo contrario, que puestos a tener que jugar este tipo de encuentros, mejor ante un equipo rival en la situación actual que ante otro que ha realizado una mejor temporada.

En ese contexto, la UD Logroñés se presenta ante una oportunidad evidente: certificar matemáticamente el playoff de ascenso. Las cuentas son conocidas. Un punto bastaría para sellarlo sin depender de nadie. Incluso podría hacerlo sin sumar punto alguno siempre y cuando el Ebro no gane al Utebo en una cita que dará comienzo a la misma hora.

Pero ese es solo uno de los enfoques posibles. El más conservador. El que mira de reojo a lo sucedido la temporada pasada. El que prioriza asegurar antes que aspirar. El que surge desde la desconfianza en sus propias capacidades tras un lustro de malos resultados a final de cada temporada. Quizás sea una visión que se nutra directamente de lo acontecido el curso pasado, en blanco, por el que la UD Logroñés necesita este playoff y firmarlo cuanto antes, para dejar atrás el mal fario e iniciar con las pilas cargadas sus particulares andanzas por los playoffs, marcadas habitualmente por instantes inolvidables, para lo bueno (Villarreal, Badajoz o Málaga) y para lo malo (Torrent, Sevilla, Alicante o Marbella).

El otro enfoque, más ambicioso, pasa por asumir la lógica de un equipo llamado a dominar este tipo de escenarios: ganar en Las Gaunas, sin matices, sin temores, sin gestas ni situaciones extraordinarias ante un rival al que se superó en la ida por 0-4. Ganar para cerrar el objetivo, pero también para seguir escalando. Porque el triunfo este domingo no solo asegura el playoff, sino que mantiene viva la pelea por la tercera plaza —con ventajas en las eliminatorias— e incluso abre la puerta a algo más si acompañan los resultados.

Y ahí es donde entra en juego el resto de la jornada. Porque este domingo, con todos los partidos a las doce, será día de transistores y aplicaciones móviles de resultados simultáneos. De miradas cruzadas y cálculos en tiempo real. Lo que ocurra en el Ebro–Utebo puede certificar el objetivo o dejarlo abierto. Lo que pase en el duelo entre el Tudelano y el Alavés B  puede acercar la segunda plaza, y complicar al mismo tiempo el cuarto lugar.

Incluso existe el escenario que nadie quiere contemplar: una derrota en Las Gaunas combinada con resultados adversos obligarían a esta plantilla a jugarse todo en la última jornada, en el campo del Ebro, uno de los más complicados del grupo, que aún no perdido encuentro alguno en su feudo.

Convendría ganar para evitar entrar en pánico, escenario, éste último, que se le da de lujo crearse a sí mismo a este club. Porque este domingo se saltará a Las Gaunas con algo de presión. Cerrar un primer objetivo siempre es complicado. «Si no lo hacemos bien el domingo, será una situación crítica», explicó Unai Mendia en la rueda de prensa previa a este cita dominical.

FOTO: Fernando Díaz

Por eso, el pasado viernes, en sala de prensa, Mendia, habló de la gestión de esta presión. Y tiró de hemeroteca. «Ha habido momentos en los que estábamos al límite», recordó. Como cuando el equipo se enfrentó al Gernika en Las Gaunas y una derrota podría haber puesto al técnico en una situación muy completada. Se goleó en casa a los vascos. O como cuando recibió a finales de enero al Amorebieta en Logroño tras una pésima racha de resultados. Se goleó también a este equipo vasco. «Si volvemos a salir de esta situación, entraremos más fuertes al playoff». Porque Mendia sigue pensando que el domingo pasado en Beasain se logró un mal resultado.

De ahí el tono del mensaje de Unai Mendía durante la semana. El técnico ha insistido en la idea de no dar nada por hecho, de evitar cualquier atisbo de triunfalismo y de centrarse exclusivamente en el partido inmediato. Para él, el playoff sigue estando lejos, aunque solo queden dos semanas para empezar a jugarlo. Porque, como ha venido repitiendo, el playoff «todavía no está» y el margen de error no es tan grande como puede parecer antes de que comience a rodar la pelota en esta penúltima joranda.

Y enfrente, además, habrá un equipo que responde perfectamente a esa lógica de la rasmia. La Mutilvera, pese a su situación clasificatoria, ha demostrado durante la temporada que es capaz de competir ante cualquiera. Con jugadores jóvenes, velocidad en las transiciones y una energía propia de quien se juega la vida, el conjunto navarro obligará a la UD Logroñés a estar a su mejor nivel.

Este es el verdadero partido. El que va más allá de los números. El que enfrenta a un equipo que quiere cerrar su objetivo con otro que se resiste a descender, como todo buen equipo navarro. Así que la UD Logroñés tendrá que hacer lo que lleva semanas persiguiendo: dar el paso definitivo, repetir lo que ha hecho muchas veces durante este curso, ganar a su rival, porque los riojanos son el mejor equipo local del campeonato. Así que han demostrado que saben hacerlo.

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