Sergio Foronda.- La difusión de la historia, la cultura y valores sociales como la solidaridad toman protagonismo en las paredes de las calles de Logroño gracias a los diversos murales que se han creado a lo largo de los años y que han convertido la ciudad en un museo callejero, a pie de calle.
El arte con el que diversos creadores han impregnado los espacios urbanos ha hecho que pasear por las calles de la capital riojana se haya convertido en una experiencia gratuita y libre para estimular los sentidos y, a la vez, despertar la curiosidad y la sensibilidad.
Se trata de una proliferación de murales repartida por toda la ciudad, pero que se observa de forma especial en espacios más turísticos, como el Casco Antiguo, el parque del Ebro y la estación de autobuses, entre otros.

EFE/Raquel Manzanares
El Casco Antiguo, como escenario de algunos de los edificios y rincones más característicos del patrimonio riojano, ha adornado sus paredes con murales de vivos colores que difunden la historia y las tradiciones de Logroño, como, por ejemplo, los realizados por la joven artista Sara Martínez en la calle Rodríguez Paterna.
Desde 2022, la zona de Rodríguez Paterna invita a sus paseantes a echar un rápido vistazo por la historia del Sitio de Logroño de 1521 por las tropas francesas con un mural largo, en el que destaca la figura femenina y que genera una escena conjunta con otra pequeña obra de Martínez localizada en la puerta tapiada del edificio de La Viga, ubicado muy cerca.
Martínez (Logroño, 1996) ha explicado a EFE que, para un artista, el formato del mural es «el ideal porque permite hacer un museo a pie de calle, en el que la gente puede ver las obras y disfrutarlas como parte de la ciudad”.
Arte más cercano
Además, el proceso de creación de mural “lleva un tiempo y eso te hace interactuar bastante con la gente del barrio y con cualquiera que pase, por lo que es una manera de hacer arte más cercano», ha indicado.
Ha señalado que, con el tiempo, se aprecia el mural “como parte del entorno” y los propios vecinos del barrio lo valoran y cuidan en lugar de vandalizarlo, puesto que han podido observar que su creación ha sido el resultado de “un proceso largo”.

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Otro de los murales más destacados que recibe a los visitantes del Casco Antiguo es ‘Sello Tatto’, de Carlos López y Carlos Corres, que da comienzo a la Ruta Mural Jacobea en la calle Barriocepo, sobre el lateral de la antigua Casa de la Inquisición y actual sede de la Fundación Dialnet.
‘Sello Tatto’ muestra a un peregrino anónimo, cansado y con el Camino de Santiago grabado en su piel a través de los distintos sellos que recopilan los caminantes durante su travesía.
Este no es el único mural de Corres dedicado de forma especial a los turistas, ya que la estación de autobuses acoge otra de sus obras de grandes dimensiones, relativa a los encuentros y despedidas que se producen en este espacio a través de un abrazo, simbolizado con unas manos en blanco y negro.
Además, ha inaugurado recientemente otro mural en el barrio de La Estrella, de 13 metros de altura y consistente en una gran estrella de papel de aluminio sobre un fondo azul, que aúna arte, identidad y barrio.
Murales sociales
Además de murales de temática histórica y cultural, Logroño acoge entre sus paredes callejeras otras obras cargadas de conciencia social, como la pieza ‘En la calle no vives, sobrevives’, realizado por los usuarios del Centro Municipal de Acogida en el Paseo de la Florida, a orillas del río Ebro.
La concejala de Políticas Sociales, Patricia Sainz, ha destacado a EFE que este mural transmite “un mensaje muy potente” sobre lo que los usuarios de este centro “viven a diario en su realidad social”.

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“A partir de esta iniciativa, que surgió de las personas que viven en ese centro, vimos muy interesante que las paredes municipales manden mensajes con un contenido social que llame a la reflexión”, ha subrayado.
Por ello, el Ayuntamiento ha planificado la realización de tres murales más de temática social en el Paseo de la Florida, de los que, de momento, solo se ha concretado uno, que plasmarán miembros de la Federación de Voluntariado de La Rioja y que aún no tiene fecha de inauguración.
No solo las paredes sirven de lienzos para los creadores de arte urbano, sino que la intervención artística ‘Luces de la ciudad’ ha llevado a que 21 jóvenes hayan realizado una en medio centenar de cajas de registro de luz de la capital riojana.


