El presidente de Camino Francés Federación, Miguel Pérez, ha pedido este sábado que se proteja la «esencia» de la Ruta Jacobea, que son los peregrinos de largo recorrido, a quienes «hay que cuidar» para puedan regresar después a las ciudades como turistas.
Logroño ha acogido la celebración de la cuarta asamblea general de la entidad Camino Francés Federación, en la que han participado representantes de quince asociaciones jacobeas del Camino histórico.
Pérez, acompañado por el presidente de la Asociación Riojana del Camino de Santiago, Juan Cruz Cabrito, ha explicado a los periodistas que las asociaciones se han propuesto trabajar por la protección de la acogida tradicional jacobea, que se realiza por voluntarios en los albergues.

EFE/ Raquel Manzanares
Además, han defendido los valores del Camino, como la solidaridad, ya que cualquier persona tiene cabida en este peregrinaje.
El presidente de Camino Francés Federación, quien ha renovado su cargo en esta asamblea, ha alertado de los «problemas» que han surgido con la gestión de los albergues municipales, ya que, en algunos casos, «los políticos no tienen la sensibilidad suficiente».
Ha citado en caso de Logroño, cuyo albergue municipal, ubicado en la calle Rua Vieja, en pleno camino, permanecerá cerrado durante un mes, desde el pasado 20 abril, mientras se desarrollan unos trabajos de pintura de las instalaciones.

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Aparte de cerrar en una época en la que hay gran afluencia de peregrinos, el Ayuntamiento de Logroño ha decidido cambiar el modelo de gestión del albergue -atendido desde hace 30 años por la Asociación Riojana del Camino de Santiago- y sacar a concurso público la atención de los peregrinos.
Pérez ha cuestionado esta decisión del Consistorio logroñés, gobernado por el PP, ya que la asociación riojana tiene 40 años de antigüedad, es la segunda más antigua del país y ha trabajado de manera «ejemplar».
Ha recalcado que muchos albergues municipales del Camino Francés están gestionados por asociaciones de la federación, en las que colaboran de forma voluntaria «peregrinos, para atender a otros peregrinos».

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Por su parte, Cabrito ha lamentado que, con el cierre temporal del albergue municipal, se hayan perdido 70 plazas de hospedaje, por lo que los peregrinos se alojan en el albergue parroquial de la iglesia de Santiago, con apenas 30 plazas, o tienen que recurrir a algún establecimiento privado para pernoctar.
Ha lamentado que, mientras se resuelve el concurso público sobre la gestión, seguramente no reabra el albergue municipal hasta entrado el mes de junio.


