La sede de la Fundación Caja Rioja acoge hasta el 30 de mayo la muestra ‘La bata de cola, reina del baile flamenco’ con quince piezas emblemáticas que ponen de relevancia la importancia de esta prenda en la cultura del flamenco.
La exposición, producida por la Casa de la Danza en colaboración con el Ayuntamiento de Logroño y Fundación Caja Rioja, ha sido inaugurada este viernes por el gerente de Fundación Caja Rioja, Carlos Fuentes, y el director de la Casa de la Danza, Perfecto Uriel.
La bata de cola tiene sus orígenes en el siglo XIX, cuando los vestidos largos con cola eran habituales en las damas que acudían a eventos sociales; poco a poco empezaron a trasladarse a las clases más populares y llegaron al flamenco, que adaptó la bata de cola como un elemento para desatacar más los movimientos de la ‘baiolaoras’.
Sevilla fue uno de los primeros lugares donde se consolidó como elemento artístico, y bailarinas de la época y figuras pioneras empezaron a experimentar con ella, creando un estilo que combinaba teatralidad, virtuosismo y feminidad, ha detallado Uriel.
Es precisamente en la capital andaluza donde existe una gran escuela de confección de batas de cola, que han vuelto a trascender del flamenco tradicional para llegar, por un lado, a nuevas corrientes artísticas en las que la usan también bailaores, y, por otro, a la moda social de eventos tradicionales como la Feria de Sevilla.
Las batas que se exponen han sido, en su mayoría, prestadas por artistas a la Casa de la Imagen para esta exposición y otras que se puedan desarrollar a lo largo de dos años; además hay una propiedad de la Fundación Antonio Gades con la que bailó Cristina Hoyos.
El resto son de Fuensanta ‘La Moneta’, Carmen Cubillo, Ana González, Lola Greco, Eva Yerbabuena, Pilar Rioja, Concha Jareño, Ana Morales, Mariana Acollado, Olga Pericet y Paloma Gómez; además en la muestra pueden verse actuaciones de flamenco con batas en diferentes épocas y bocetos de algunas piezas de los diseñadores José Antonio Arroyo e Iñaki Cobos.
Uriel ha incidido en que la bata de cola «es un patrimonio cultural» español que «la mujer flamenca hizo suyo, para su lucimiento, a pesar de que es un elemento que hay que saber mover, no es fácil, porque las más antiguas llegaban a pesar hasta veinte kilos».
«Ahora se confeccionan con materiales mucho más fáciles de manejar que antes», ha detallado y ha explicado que en la muestra hay batas de cola hechas de muselina y hasta de tela de saco, ha concluido el director de la Casa de la Danza.


