El plazo de presentación de las solicitudes de acceso a las ayudas a la cosecha en verde ha concluido este jueves a las 14:00 horas y, a falta del recuento oficial que ofrezca posteriormente la Consejería de Agricultura, las organizaciones profesionales agrarias (OPA) de La Rioja ya han emitido su veredicto tras registrar un volumen de expedientes notablemente inferior a los tramitados el año pasado. El motivo responde, por un lado, a la merma de fondos destinados a esta ayuda y también a la nueva normativa que modifica las bases de la Intervención Sectorial Vitivinícola vigente desde 2024 y que incluye nuevos criterios de prioridad en la concesión de dichas subvenciones. La principal novedad y que más debate suscitó en el momento de su anuncio fueron los 15 puntos adicionales para aquellos solicitantes que se comprometieran al arranque de viñedo definitivo.
ARAG-ASAJA ha registrado hasta 285 solicitudes para una superficie aplicada de 723 hectáreas, una cantidad inferior a la de la pasada campaña, cuando esta organización agraria tramitó 922 solicitudes y 2.687,94 hectáreas. De ellas, tan solo 15 de los solicitantes se han acogido al compromiso de arranque. «Estos datos son los esperados, ya que la prima que van a recibir los viticultores en 2026 es muy baja y muy alejada del umbral de la rentabilidad, por lo tanto, solo se han acogido a la medida aquellos viticultores que no ven posibilidad de encontrar una bodega que compre sus uvas en la campaña 2026», añaden.
La UAGR-COAG ha gestionado en torno a un tercio de las ayudas que recibieron el año pasado por parte de sus afiliados. En concreto son 170 solicitudes frente a las 481 recibidas el año pasado, estando nueve de ellas vinculadas al compromiso de arranque de viñedo. «Desde el sindicato ya mostramos nuestro rechazo a este condicionante par obtener más puntos de cara a recibir las ayudas de cosecha en verde. Al final se trata de una medida para la que no se conocen las condiciones que se exigirán en su momento ni siquiera las primas para dicho arranque».
Desde UPA La Rioja calculan que han tramitado 46 solicitudes, el 20 por ciento que hace un año, por lo que el número de hectáreas también es considerablemente menor. Eso sí, la mitad de las solicitudes recogidas en esta organización agraria corresponden a agricultores profesionales y el resto, a no profesionales.
Del total de solicitudes recibidas, tan solo dos expedientes se han ejecutado con el compromiso al arranque voluntario. «Al final si la gente no conoce las condiciones concretas en las que se va a realizar dicha medida es lógico que no se comprometan, máxime cuando el número de solicitudes se ha reducido tanto y, probablemente, marcar este criterio no sea decisivo a la hora de la concesión de la ayuda», refleja Néstor Alcolea, secretario de organización de UPA La Rioja.
«La campaña de solicitudes se ha realizado a cuentagotas. Empezó muy floja, con pocas consultas recibidas y finalmente la motivación que ha llevado a la gente a acogerse a la ayuda ha sido más por razones de practicidad que por razones de mercado», apunta Alcolea. Consultado por las perspectivas que tiene de cara a esta nueva vendimia, las sensaciones no son nada positivas: «Viene un cosechón y mientras tanto las ventas de vino siguen cayendo».
La Consejería de Agricultura remitirá el 7 de junio al Ministerio de Agricultura, por orden de prioridad, las solicitudes admisibles. Se prevé que antes del 30 de junio se publique la resolución de concesión de las ayudas. En esa fecha los solicitantes conocerán la resolución con sus parcelas aprobadas y deberán retirar completamente las uvas de estas antes del 15 de julio. En este plazo también se debe comunicar la finalización y la solicitud de pago.
Menos fondos
Cabe recordar que la subvención que recibirán este año los viticultores beneficiarios de las ayudas a la cosecha en verde estará entre los 2.300 y los 2.600 euros por hectárea, teniendo en cuenta que la partida presupuestaria disponible para esta campaña es inferior: el Ministerio fijó en 15,9 millones de euros el importe a repartir entre las cinco comunidades solicitantes este año, frente a los 19,2 millones que se presupuestaron en 2025.
Estos importes que recibirán los viticultores riojanos solicitantes, además, se quedan muy lejos del entorno de los 3.800 euros por hectárea de los que se beneficiaron en 2025 los propietarios de las parcelas aprobadas y es que para este año el cálculo de dicha ayuda se ha realizado teniendo en cuenta el precio medio de la uva extraído de las campañas de 2022, 2023 y 2024, fijando la pérdida de ingresos en 0,72 euros por kilo de uva (siempre sobre un rendimiento máximo de 6.500 kilos por hectárea), que se quedaría en 36 céntimos teniendo en cuenta que la cosecha en verde paga el 50 por ciento de este importe. El año pasado, sin embargo, el cálculo del precio medio del valor de la uva se hizo en base a las campañas de 2017, 2018 y 2019, quedando un precio de 1,19 euros por kilo de uva (también sobre unos rendimientos máximos de 6.500 kilos por hectárea).


