Continuar sin distracciones, asegurar el playoff y luchar por el mejor puesto posible. Es la meta primordial que busca la UD Logroñés en su visita a Beasáin (domingo 20:00 horas, Loinaz). Los riojanos llegan cuartos con 54 puntos, con cinco de margen sobre el sexto Ebro (49), que ha vencido al Eibar B a domicilio (1-2). Mientras tanto, los rivales directos también presionan. El Alavés B, segundo, se ha colocado con 58 puntos al ganar al Ejea (3-0) y el Utebo también ha vencido a la Mutilvera (1-2), colocándose en tercera plaza (55 puntos). Tras tal panorama, los de Unai Mendia están obligados a ganar si quieren mantenerse vivos en la lucha por el segundo puesto.
Pero si el partido es importante para los riojanos, mucho más lo es para un Beasain que se juega la vida. Con 32 puntos, los guipuzcoanos se sitúan a dos del ‘playout’, marcado por un Ejea que ha perdido (34). Así que, si los vascos ganan, acabarían al menos la jornada fuera de los lugares de descenso directo. Así que los hombres de Mikel Arruabarrena, recién ascendidos, se juegan una auténtica final. Se juegan la vida y lo hacen en su pueblo, también el de Unai Mendia. Duelo especial para el técnico blanquirrojo, que regresa a su lugar de nacimiento, al corazón del Goyerri y lo hace, además, sin ninguna baja. Todos disponibles, no hay excusas.
Los triunfos del Alavés B y el Utebo no dejan margen a tropiezos. Ya lo advirtió el propio entrenador: «Espero que no nos relajemos y cometamos errores que ya hemos cometido en la liga». Lo tiene claro un Unai Mendia que imagina un partido «complicado», ante un rival que no se va exponer y va a jugar con sus armas. Es decir, fútbol directo, caída y a aprovechar las ocasiones que tengan. Atención a Bengoetxea, su pichichi con ocho tantos y que además, ya ‘mojó’ en Las Gaunas durante la primera vuelta. De hecho, el Beasain estuvo muy cerca de puntuar en Logroño (2-1), así que es un aviso a navegantes.
En la vuelta, Loinaz tiene algo de encerrona. Un campo donde no han ganado ni el Real Unión, ni el Alavés B, ni el Sestao River, entre otros. Tampoco ayuda el horario, atípico donde los haya, domingo a las ocho de la tarde. El motivo, la disputa de la final de Copa este sábado entre el Atlético de Madrid y la Real Sociedad y el viaje hacia Sevilla de la directiva y algunos jugadores del equipo. Habrá menos afición blanquirroja, puede ser, pero el equipo debe mantener su buen estado de forma. Porque jugador por jugador, es superior al Beasain y además, porque en la recta final de temporada, son muy importantes las sensaciones. También a domicilio.
El último triunfo frente al Sestao River (2-0) alejó la cierta desazón que dejó la visita al Eibar B. Por eso, Unai Mendia tiene claro que su equipo debe mantener «su estado de alerta», de máxima concentración. Si lo hace, estará mucho más cerca del triunfo. Con todos los futbolistas disponibles, un arma destaca por encima de las demás. Se trata del andorrano Berto Rosas, pichichi del equipo con 16 goles, 15 de ellos en una segunda vuelta de escándalo. Otro hombre en gran estado de forma es Quique Rivero (12 tantos), en idilio con el punto de penalti. Además vuelve a estar disponible Miguel Marí, un hombre clave en el equilibrio del equipo.
Todas las cartas quedan abiertas para un Unai Mendia que lo tendrá más difícil para establecer un once. El de Beasain no descartó rotaciones en su comparecencia. Eso sí, es muy posible que el once no sea igual al del Sestao River. Un cambio puede venir en la portería, donde Daza jugó el anterior partido ante el Sestao River y lo esperable sería un regreso de Taliby. Además, si Miguel Marí está listo, también podría formar parte del mediocentro. Hasta ahora, ha sido indiscutible. Desde luego, es difícil imaginar un playoff sin el temple del alicantino…
Esas y otras incógnitas son la que tendrá que resolver un técnico que espera pasar el kilómetro 32 de esta larga liga y llegar a la postemporada con garantías. Salir de la Segunda Federación será un campo de minas y Beasain es un paso necesario para ello.


