La Rioja

Las Cuevas del Ajedrezado comienzan su ‘temporada alta’

En medio del Valle del Río Cidacos, característico por un entorno montañoso y rocoso, encontramos ‘Las Cuevas del Ajedrezado’. Este lugar único data de un origen medieval, entre los siglos IX y XI, y en ellas podemos encontrar 90 cubículos perfectos que se reparten en tres cuevas distintas de treinta metros cuadrados cada una, simulando a la perfección un tablero ajedrezado del lugar.

Aparte de estas cavidades, encontramos dos altares tallados directamente sobre la roca que se usaban para celebrar ritos religiosos, ya que estás cuevas se crearon para el culto. Por otro lado y en la misma línea religiosa, los ermitaños que vivían en esa época, diseñaron una ermita con una pequeña virgen tallada en la roca. Este espacio servia hace siglos para la vida y muchos de esos ermitaños vivían ahí de forma permanente orando hasta el final de sus días, quedando de ello las pequeñas celdas donde dormían.

Visitas guiadas

Durante todo el año las cuevas están abiertas al público, bajo previa inscripción en la Oficina de Turismo de Arnedillo o a través de los números de teléfono proporcionados (941394226, 669576090), los sábados y domingos en el horario de las 12:30 horas, y se realizan las visitas en grupos de 6/7 personas. Pese a ello, el Ayuntamiento facilita realizar más visitas a las cuevas según la demanda en diferentes horarios.

Su alcalde, Pedro Montalvo, destaca «lo especial que son estas cuevas»: «La gente viene con la idea de ver unas cuevas parecidas a las de Arnedo. Sin embargo, cuando llegan aquí ven una cosa totalmente distinta. Es mucho más pequeño, estamos hablando que las de Arnedo constan de casi un kilómetro de longitud, aquí no llegamos a doscientos metros».

Por otro lado, asegura que «el paraje natural en el que se encuentra hace que la experiencia sea única». «Muchas de las personas que vienen suelen repetir. Mismamente hace unos pocos días tuvimos un grupo que hace tres meses estuvieron aquí», añade.

«El invierno es muy duro y no solemos tener más que una visita los domingo», asegura Javier, responsable de las cuevas. Pese al escaso número de visitantes en invierno, «a partir de la Semana Santa empieza a venir mucha gente y tenemos que hacer bastantes visitas». Es por ello que durante la Semana Santa están realizando visitas Jueves, Viernes, Sábado, Domingo y Lunes de Pascua en diferentes horarios. No obstante, Pedro recalca que «no suele haber mucha lista de espera porque solemos añadir visitas si vemos que hay demanda».

La entrada a las mismas tiene el precio simbólico de dos euros que se paga en el momento y que va destinado directamente a la conservación y promoción de las cuevas.

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