El fútbol riojano está protagonizando una de esas historias difíciles de imaginar. Un jugador con pasado en la élite europea ha recalado en la categoría más modesta del panorama regional. El senegalés Pape Cheik Diop -cuyo representante es Erik Alonso- se incorpora al Promesas EDF, equipo de Logroño que milita en Regional Preferente, en un movimiento tan inesperado como llamativo.
El centrocampista, nacido en Dakar en 1997, llegó a debutar en Primera División con el Celta de Vigo en la temporada 2015-2016, dejando muestras de su proyección a una edad muy temprana. Su crecimiento le llevó poco después a firmar por el Olympique de Lyon, donde compitió tanto en la Ligue 1 como en torneos europeos, consolidándose en el fútbol de alto nivel.
A lo largo de su carrera, Diop ha pasado por diferentes ligas y equipos, entre ellos el propio Celta, el Dijon, el Elche o el Dunajska Streda, además de una etapa en el Al-Arabi. En todos ellos ha desempeñado el papel de mediocentro con capacidad física, recuperación y salida de balón, características que le han definido como un futbolista completo.
Por eso, su llegada a un equipo de Regional Preferente ha generado sorpresa. El Promesas EDF ha incorporado a un jugador con experiencia internacional y formación en el fútbol profesional europeo, algo muy poco habitual en esta categoría.
Desde el club logroñés enmarcan la operación en la voluntad del jugador de seguir desarrollando su carrera en Europa, en un contexto distinto pero con el objetivo de continuar creciendo y aportando su experiencia sobre el terreno de juego.
Más allá de lo deportivo, el fichaje deja una imagen poco frecuente: la de un futbolista que ha competido en algunos de los escenarios más exigentes del continente y que ahora vestirá la camiseta de un equipo riojano en el fútbol regional. Un salto difícil de explicar en términos convencionales, situando así en el foco al Promesas EDF de Iván Antoñanzas, en donde ejercer como director deportivo.


