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Una competitiva UD Logroñés se deja dos puntos ante el Alavés B y sigue tercera

Foto: Riojapress

La UD Logroñés ha empatado frente al Alavés B (1-1), en un encuentro que los blanquirrojos se han adelantado mediante Quique Rivero (penalti, 41′) y Egoitz ha igualado en el 89′. Enfrentamiento muy disputado, repleto de polémica, incluido un posible penalti con 1-1 en el descuento y la exhibición de poderío de dos equipos candidatos a competir muy bien en el playoff. Los blanquirrojos se quedan con 51 puntos, terceros, por los 52 que suma el Alavés B, segundo. Del ascenso directo, a olvidarse. 4.816 espectadores han poblado las gradas, aprovechando la oportunidad de entrada a cambio de 3 kilos de comida no perecedera o tres euros de donación al Banco de Alimentos.

Con las bajas de Miguel Marí por sanción y de Berto Rosas, convocado por Andorra; Unai Mendia ha salido con Taliby bajo palos; defensa habitual con Val, Muguruza, Cabetas y Camacho; primera titularidad para Latif (por Marí) y Quique Rivero en el centro del campo; Santana, Otadui y Anai en línea de tres y arriba, Lupu en ausencia de Berto. Oportunidad para Andrei de dar un paso adelante y en un día tan importante, buscar su segundo gol en este curso. Era un magnífico, con la mejor entrada de la temporada, una gran demostración solidaria y enfrente, un rival formidable en la lucha por la segunda posición.

Desde el primer minuto, el filial alavesista se ha destapado como uno de los mejores visitantes que ha pasado por el Municipal. Juego ofensivo, transiciones rápidas y una intensidad impropia de una cantera. Cada balón se peleaba y el público, metido como hacía tiempo en un partido liguero de la UD Logroñés, quería espectáculo. Celebraba cada balón recuperado, cada regate, cada progresión. Y se ha sentido aliviado cuando Taliby ha solventado un peligroso disparo o cuando, en una peligrosa contra, Aragüés ha rematado fuera. Exigencia para Latif y los vitorianos, con Garrido, Pinillos y Moreno, se han hecho fuertes en el centro del campo.

Sin su protagonismo habitual, los riojanos han buscado el peligro haciendo el juego ancho. Anai, como en muchas otras tardes, ha sido la clave. El de Larraga percutía y trataba de encontrar huecos: en el 22′, su caída en el área ha sido reclamada como penalti por todo el Municipal. El colegiado no lo ha visto así, pero minutos más tarde, sí ha concedido los once metros. En el 39′, Anai ha centrado y el cuero ha pegado directamente en la mano abierta de un defensor. Pena máxima clarísima, Rivero al lanzamiento y con su parsimonia característica, ha hecho su duodécimo tanto. 1-0, un resultado engañoso para lo visto en el campo, pero que ha provocado la euforia.

Carreras de los más pequeños hacia el Fondo Norte, para celebrarlo detrás de la portería. Ilusión, decibelios, casi 5.000 gargantas implicadas en un proyecto común. Pero claro, pese a esa mínima ventaja al descanso, quedaba un gran trabajo por hacer. Porque el Alavés B ha planteado un gran partido, sin contemplaciones y quizá, no merecía ir perdiendo. Un equipo lleno de jugadores de Primera, con bagaje en semifinales de Copa y que venía a Logroño tras trece partidos seguidos sin perder. El sufrimiento para alcanzar la segunda plaza se antojaba inevitable.

Por delante en el marcador, la UD Logroñés quería controlar ese vértigo de estar arriba, de jugarte cosas, de los momentos clave. Diez después de la reanudación, la han tenido los de Mendia. Jugada coral y Lupu, dentro del área, ha pasado atrás para que Anai, desde la frontal, rematara rozando el palo. Muy clara. A la hora de juego, el técnico de Beasain ha movido su primera ficha, un cansado y amonestado Latif por Benítez.

Foto: Riojapress

El alto ritmo ha pasado factura hasta al colegiado, atendido durante tres minutos por lesión. Por suerte, el castellano-leonés Omar Álvarez ha podido seguir. Avanzaba el crono para interés de una UD Logroñés muy sólida, que ha conjurado bien el peligro alavesista. Nadie se guardaba un gramo, nadie quería parar. Lupu, al que se le ha subido ‘la bola’, ha abandonado el campo por Febas en el 79′. Intenso desgaste en una recta final, que los riojanos han interpretado con madurez. No se han precipitado, ni han cometido errores impulsivos y avanzaban hacia la recta final. Cinco, cuatro, tres minutos… cada vez quedaba menos.

Egoitz enfría el estado de euforia

Pero los visitantes seguían intentándolo. Aragüés ha rematado alto desde la frontal y después, desde lejos, que ha atrapado Taliby. Seguían intentándolo los vitorianos, que no han cesado de forzar faltas laterales y saques de esquina. En uno de ellos, tras un envío cerrado, Egoitz ha empatado la contienda en el 89′. Qué lástima, jarro de agua fría justo cuando el cartelón ha señalado nueve de añadido. De pronto, los vascos recuperaban la segunda plaza y Mendia ha sacado a Cerdá (Santana) y a Pascual (Otadui) para la recta final.

Ahora a contrarreloj, la UD Logroñés ha tratado de conseguir lo que tenía ganado. En el 92′, de nuevo la grada ha pedido un penalti que el colegiado no ha estimado. Tensión creciente, ante un público entregado que seguía creyendo en la épica. Pero no ha sido así y el combate ha finalizado en empate. A pensar en la visita al Eibar B (sábado 16:30 horas, Areitio). A pesar del jarro de agua fría final, este es el camino para conseguir grandes cosas y así lo ha reconocido el respetable: «¡Que sí joder, que vamos a ascender!». Eso sí, tendrá que ser vía playoff.

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