La incertidumbre meteorológica vuelve a colarse en los preparativos de la Semana Santa en La Rioja. A la espera de que el delegado territorial de la Aemet ofrezca este jueves las primeras predicciones oficiales, las cofradías miran de reojo los datos que ya avanza la página web de la Agencia Estatal de Meteorología, donde la lluvia aparece como una amenaza real en los primeros días del calendario procesional.
No es una preocupación menor. La lluvia es el principal enemigo de las cofradías por los daños que puede ocasionar en tallas, pasos y enseres, lo que obliga en muchas ocasiones a suspender o modificar recorridos en el último momento.
De cara al Domingo de Ramos, jornada marcada en la mayoría de municipios por la salida de La Borriquita, las previsiones apuntan a un riesgo moderado de precipitaciones en el tramo clave, entre las doce del mediodía y las seis de la tarde. La probabilidad se sitúa en el 35 por ciento en Logroño, baja hasta el 15 por ciento en Calahorra, sube al 50 por ciento en Haro y alcanza el 25 por ciento en Arnedo.
El panorama se complica en Lunes Santo, especialmente en la franja de tarde-noche, cuando muchas cofradías realizan sus estaciones de penitencia. En este caso, la probabilidad de lluvia se eleva hasta el 65 por ciento en Logroño y Haro, mientras que en Santo Domingo de la Calzada alcanza el 60%. Más contenidas son las cifras en Calahorra (15 por ciento) y Arnedo (25 por ciento).

Para el Martes Santo, la situación seguirá siendo inestable. Los porcentajes de precipitación previstos para la tarde-noche son del 40 por ciento en Logroño, apenas un 10 por ciento en Calahorra, pero vuelven a subir en Haro y Santo Domingo de la Calzada, ambas con un 55 por ciento, mientras que en Arnedo se quedan en el 15 por ciento.
En cualquier caso, cabe tener en cuenta que el tiempo en esta época del año es especialmente cambiante, con cielos que pueden pasar de despejados a amenazantes en cuestión de minutos, lo que añade aún más incertidumbre a la planificación de las procesiones.
Frío garantizado
A ello se suma un ambiente claramente invernal en el arranque de la Semana Santa. El viernes, las mínimas caerán hasta los 2 grados en Haro, 3 en Logroño y 4 en Calahorra, con máximas en torno a los 14 grados. El sábado será incluso más frío en las horas centrales del día, con máximas que difícilmente superarán los 10 grados.
El Domingo de Ramos mantendrá esa tónica, con mínimas similares y máximas de entre 12 y 13 grados. El Lunes Santo traerá un ligero ascenso térmico, con mínimas en torno a los 6 grados y máximas de 13 a 14. Ya el Martes Santo se espera un repunte más acusado, con mínimas cercanas a los 10 grados y máximas que podrían alcanzar los 17 grados en Logroño y los 18 en Calahorra.
Más allá de ese día, la Aemet no ofrece aún previsiones, por lo que a las cofradías riojanas no les queda otra que armarse de paciencia, seguir atentos a las actualizaciones y confiar en que la lluvia dé una tregua en los momentos clave de la semana más esperada del año.


