La Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño ha asegurado este martes que, en la actualidad, no se han detectado indicios que comprometan la estabilidad o la participación de la imagen del Cristo de las Ánimas, del siglo XVI, en los actos procesionales previstos durante la próxima Semana Santa de la capital riojana.
La Diócesis ha detallado la valoración realizada por los técnicos sobre esta imagen, conservada en la Iglesia Imperial de Santa María de Palacio de Logroño.
Ha explicado que la revisión efectuada, mediante observación directa y análisis no invasivos, indica que la imagen presenta las características y alteraciones propias de una obra histórica de su antigüedad y naturaleza material.
«Sin que, en el momento actual, se hayan detectado indicios que comprometan su estabilidad o su participación en los actos procesionales previstos para la próxima Semana Santa», ha añadido.
Además, ha resaltado que no se han observado signos de actividad xilófaga activa en la escultura, aunque la obra conserva evidencias de ataques antiguos de insectos, habituales en piezas históricas realizadas en madera.
En relación con las posibles actuaciones de conservación o restauración que pudieran plantearse, estas serán analizadas por los órganos competentes, que determinarán, de acuerdo a los criterios técnicos y a la normativa aplicable, la conveniencia y alcance de cualquier intervención futura.
La Diócesis ha reiterado su compromiso con la conservación responsable de su patrimonio histórico-artístico; así como con la adopción de decisiones basadas en criterios técnicos y científicos.
Ha recordado que cualquier actuación sobre bienes integrantes del patrimonio histórico-artístico debe realizarse conforme a criterios técnicos de conservación y a los procedimientos establecidos por los organismos competentes, con el objetivo de garantizar la adecuada protección y transmisión de este patrimonio a las generaciones futuras.
La imagen del Cristo de las Ánimas es una destacada obra de la escultura manierista del siglo XVI y una de las piezas más relevantes del patrimonio artístico de la Iglesia de Palacio.
La escultura, tallada en madera de nogal por Arnao de Bruselas y policromada por los artistas logroñeses Francisco Hernández y Pedro Ruiz, presenta la elegante torsión característica del manierismo, conocida como línea serpentinata, que anticipa la intensidad expresiva que posteriormente desarrollará el arte barroco.


