Por los pelos. Lo que ocurrió en Arnedo durante las fiestas de San José no ha sido un simple contratiempo, sino un aviso serio para muchos municipios. La localidad ha estado a punto de quedarse sin encierros por la dermatosis nodular contagiosa, una enfermedad vírica que afecta al ganado vacuno y que ha provocado restricciones en el movimiento de reses. En este caso, el problema se ha materializado por una decisión concreta: La Rioja ha ccerrado la puerta al ganado procedente de Navarra, lo que dejaba fuera a cinco de las seis ganaderías previstas para los festejos.
La medida ha generado un notable malestar en el sector, especialmente porque en Navarra no se ha registrado ningún caso positivo de esta enfermedad. Mientras Aragón ha optado por permitir la actividad con control, La Rioja ha impedido la entrada de reses navarras incluso en casos de ganado vacunado. La Asociación de Ganaderos de Reses Bravas de Navarra, presidida por Víctor Arriazu, ha denunciado que esta decisión ha afectado directamente a explotaciones que ya tenían contratos firmados para Arnedo y El Villar de Arnedo. Desde el sector se cuestiona la proporcionalidad de la medida, más aún cuando sí se han detectado casos en otras zonas como Huesca o Girona, mientras que Navarra no está considerada área de riesgo.
Ante este escenario, Arnedo ha tenido que reaccionar con rapidez. En cuestión de días, la concejalía de Festejos, el empresario Ignacio Ríos y la Asociación Toro en la Calle han rehecho el programa para evitar la suspensión de los encierros. La solución ha pasado por sustituir las ganaderías navarras por otras aragonesas, lo que ha permitido salvar los festejos.
Pero lo sucedido deja un aviso para otros ayuntamientos: la necesidad de anticiparse a posibles restricciones sanitarias y contar con alternativas cerradas de antemano. También pone sobre la mesa la importancia de diversificar el origen de las ganaderías y no depender en exceso de una única comunidad. En un contexto cada vez más condicionado por normativas sanitarias, la planificación se vuelve clave para garantizar la continuidad de estos eventos.


