La Rioja

El invierno lluvioso dispara el polen y anticipa una campaña «intensa» para los alérgicos

El invierno lluvioso anticipa en La Rioja una campaña «intensa» para los alérgicos

La primavera aun no ha llegado oficialmente, pero ya hay muchos riojanos que llevan semanas notándola. Los estornudos, el picor de ojos o la congestión nasal han aparecido antes de lo habitual, y la ‘culpa’ la tiene este invierno especialmente lluvioso que estamos pasando. Tras las precipitaciones, los especialistas ya anticipan una campaña complicada para los alérgicos.

«El invierno ha sido muy lluvioso y las previsiones hablan de primavera intensa a nivel de síntomas», explica el doctor Ángel Blasco, jefe de sección de Alergología, que advierte de que la temporada polínica no solo se presenta fuerte, sino que en realidad ya ha comenzado. «Han estado polinizando cipreses y plátanos y han empezado las gramíneas, así que sería conveniente que los pacientes alérgicos empezaran a tratarse y a cuidarse», señala.

Aunque los informes nacionales sitúan a La Rioja en niveles leves o moderados, la realidad sobre el terreno es distinta. El tipo de polen predominante en la región marca la diferencia. «Aquí lo que tenemos sobre todo son gramíneas, y para los pacientes alérgicos a este tipo de polen esos niveles se traducen en niveles altos y severos».

Las abundantes precipitaciones de los últimos meses han tenido un efecto contradictorio. Por un lado la lluvia ha reducido puntualmente la presencia de polen en el aire (‘efecto lavado’), pero al mismo tiempo ha favorecido el crecimiento de la vegetación, lo que ahora se traduce en una mayor producción. Y todos estos factores dan como resultado una primavera que viene más intensa de lo habitual.

Pero si algo preocupa a los especialistas es que la alergia ya no es un fenómeno estrictamente primaveral. La temporada se va alargando progresivamente en los últimos años. El doctor Blasco alerta de que «estamos hablando de que puede ir desde febrero hasta octubre o noviembre». Una afirmación que se mueve en la misma línea de los estudios sobre el impacto del cambio climático en todo lo que rodea a las alergias.

El aumento de las temperaturas y las alteraciones en los patrones meteorológicos han adelantado la floración y han prolongado la presencia de polen en el ambiente. A ello se suma la contaminación, que no solo irrita las vías respiratorias, sino que potencia la capacidad de los pólenes para desencadenar reacciones alérgicas.

Este nuevo escenario se refleja también en las consultas médicas. Cada vez hay más pacientes y los casos con los que llegan son más complejos. «En La Rioja hay más pólenes que producen alergia, dura más tiempo y hay más pacientes alérgicos con el paso del tiempo», explica Blasco. De hecho, el doctor estima que entre un 30 y un 40 por ciento de la población riojana puede padecer algún tipo de alergia respiratoria.

Una de las ideas mas extendidas y a la vez más erróneas es que las alergias aparecen solo en la infancia. Sin embargo, los especialistas insisten en que puede desarrollarse en cualquier momento de la vida. «Se puede empezar a ser alérgico a cualquier edad. Es más típico en niños o jóvenes, pero puede aparecer con 40, 50 o incluso 70 años».

Ante este panorama, los expertos insisten en la importancia de anticiparse. «El tratamiento no debe comenzar cuando los síntomas ya son intensos, sino antes. Si uno sabe que es alérgico, la recomendación es que hable con su médico y que empiece el tratamiento de forma regular durante toda la temporada».

Además de la medicación, que incluye antihistamínicos y tratamientos nasales u oculares, existen medidas sencillas que ayudan a reducir la exposición al polen, aunque no siempre son fáciles de aplicar en el día a día. «Intentar evitar espacios abiertos, el monte o el ejercicio al aire libre, usar gafas de sol o permanecer más tiempo en interiores son recomendaciones básicas», apunta Blasco.

En los casos más severos, el abordaje va un paso más allá. El alergólogo puede identificar el polen concreto que causa la reacción e iniciar una inmunoterapia específica que, con el tiempo, reduce los síntomas e incluso puede llegar a eliminarlos. «Para eso es importante saber exactamente qué polen causa la alergia, porque el tratamiento es específico», explica.

Pese a que el contexto no es el más favorable para quienes sufren estas patologías, los especialistas lanzan también un mensaje de tranquilidad. «Hay esperanza porque los tratamientos van siendo cada vez mejores», concluye Blasco.

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