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Salaverri peleará por su segunda ‘txapela’: «Me ha respondido la mano, vamos sin excusas»

Foto: ETB

Tras unos días de incertidumbre por el estado de sus manos, finalmente el pelotari riojano Rubén Salaverri (Fuenmayor, 15 de enero de 1998) estará en la final del Parejas Serie B, que disputa junto a Peña II y con Murua-Gabirondo como rivales (17:00 horas, Vergara, turno estelar). Así lo ha explicado él a este medio: «Este miércoles hemos hecho una prueba fuerte, de una hora de duración. La sensación es buena, sin molestias. Lo más importante era que no me doliera la mano y me ha respondido bien. Vamos sin excusas a por este partido». Decidido, el zaguero de Baiko luchará así por su segunda ‘txapela’ de este torneo, tras la que ya consiguió en 2021, en el Adarraga.

No quiere pretextos un Rubén Salaverri que llega a la última fase de un torneo lleno de altibajos. Él y Jon Ander solo jugaron juntos las seis primeras jornadas de la fase inicial. Al fuenmayorense le fallaron las manos, así que Morgaetxebarria le sustituyó (7ª, 8ª, 10ª y 11ª jornada) y además, Peña II subió a Primera para reemplazar a un lesionado Artola y Agirre le reemplazó. Entre titulares y suplentes, la dupla logró terminar cuarta esa primera fase (7 de 14 de triunfo) y por tanto, en puestos de playoff. En dicha ronda, Peña II y Salaverri sí se encontraron y superaron a Salaberria Gaskue (22-20), para acceder a las semifinales.

Foto: Fernando Díaz

Esa incertidumbre, para el riojano, sí pasa factura: «Ha sido una pena no poder jugar juntos, porque nos hizo mucha ilusión. Ya llegamos a una final juntos (2017) y volver a repetir campeonato nos resultó sorprendente. Entre que mis manos me han dado guerra y el hecho de que Jon Ander ha tenido que sustituir en Primera, pues ha sido difícil. Es la espinita que tenemos, el no haber podido jugar juntos, pero todo quedará recompensado si ganamos la txapela». Porque esa incertidumbre, esas curvas, continuaron en semifinales. Allí, Salaverri solo pudo disputar un partido, mermado físicamente (derrota por 11-22 ante, precisamente, Murua y Gabirondo) y se perdió los dos siguientes.

Fue el recién debutado Unax Landa (realidad más que promesa) quien le reemplazó, logrando junto a Peña II sumar su primer punto ante Salaberria-Gaskue (22-14) y llegar a la última jornada con opciones. En ese tercer envite, el riojano causó baja en un duelo donde Peña II y Landa necesitaban ganar por, al menos, 22-12, a unos Darío y Loza que llegaban como invictos. Lo lograron, tras cuajar un fantástico encuentro (22-10). Eso sí, a Salaverri le tocó vivirlo desde la grada: «Fue un grandísimo partido, las posibilidades eran muy remotas, pero se dieron las circunstancias. Nos salió un gran partido, parecía de primeras casi imposible meternos en la final, pero estamos aquí».

Por eso, el de Baiko Pilota agradece el papel de los sustitutos (Agirre, Morgaetxeberria y por último, Landa): «Han hecho un buen papel y dentro de lo difícil que era sumar, lo han conseguido. Hemos estado todas las semanas igual, al no saber si jugábamos juntos o no. Desestabiliza un poco, porque es muy importante tener continuidad». Sin embargo, es también optimista: «Cuando nos pusieron juntos, sabíamos que podíamos pelear por la txapela. Por circunstancias, partidos clave, por todo… hemos llegado. Si lo hubiéramos visto al principio del campeonato, hubiéramos firmado con los ojos cerrados. Hemos llegado hasta aquí y a ver si coronamos el fin de semana».

Rivales potentes y juego enfocado hacia él

En el camino de Jon Ander Peña y Rubén Salaverri hacia la ‘txapela’ se interponen Murua y Gabirondo, que fueron segundos de grupo en la fase inicial (9 de 14 triunfos), pasaron directos a semifinales y vienen de ganar dicha ronda en la última jornada. El zaguero percibe su peligro: «Ellos han sumado mucho desde el principio, han ido a más y son una pareja sólida que mete ritmo al partido. Murua termina muy fino, Gabirondo empezó con más dudas, pero ahora pega y defiende. Están ahí por méritos y son difíciles de batir».

Además, ambos han podido jugar juntos todos sus encuentros, excepto dos. Sin embargo, el fuenmayorense no se escuda en ello: «Peña está bien, yo también y por mi parte, no tengo ninguna excusa». Bonita batalla se espera en Bergara, con la estrategia clara de los rivales: buscarán evitar a Jon Ander Peña. Para el pelotari, es lógico: «Peña es de Primera categoría y por circunstancias, está en Serie B. Ellos tienen que buscar su partido, hacia el punto débil de la pareja (él se considera así). Sé que me va a tocar darle atrás muchas veces y trabajar, estoy preparado. Nosotros buscaremos hacerles daño cuando cojamos la pelota».

Foto: Baiko Pilota

Todos los detalles importan y el frontón, con entradas ya agotadas, no ayuda tanto: «Es bastante rápido, la pared izquierda hace extraño y el frontis lo mismo y eso se junta con la velocidad. Es un frontón complicado, pero está para los cuatro igual». Así, la elección del material ha estado condicionada: «Hemos intentado sacar pelotas que no cojan mucho vuelo, porque sabemos que Gabirondo y Murua podrán pasar más fácil a Peña. Nuestras armas pasan porque Jon Ander (Peña) coja pelota adelante. Hemos apostado por un material que ande bajo para que no le sobrepase».

Consciente del potencial de su compañero, Rubén Salaverri valora su buen entendimiento: «Él sabe meterle ritmo al partido, lo que mejor se le da es jugar de cara. Nosotros nos conocemos mucho y hemos compartido muchos momentos de frontón. No nos hace falta decirnos mucho para entendernos, nos damos ánimos en momentos complicados. Además, cuando cogemos rachas adelantadas, sabemos también mantener la calma». Esa mentalidad, esa regularidad es lo que el de Fuenmayor define como su punto fuerte: «Este campeonato me ha costado, pero siempre he sido muy rocoso de manos y juego».

Salaverri, atendido durante un pelotazo en un partido / Foto: ETB

También se queda con su resiliencia: «Me ha tocado caerme muchas veces, he tenido problemas (rotura del brazo en 2018, de labrum cadera en 2025), pero me he levantado de todas, en esta ocasión, no va a ser menos». Y aunque Murua y Gabirondo cerca de casa (son de Mondragón y Gaztelu), Peña II es de Tolosa y Salaverri estará representado: «Los de casa siempre me han acompañado, han sido circunstancias un poco extrañas, porque no he podido jugar. Estábamos en vilo, a ver qué tal llegaba a la prueba de hoy. Igual falta alguno por ese motivo, pero seguro que no estaremos solos. En La Rioja hay un movimiento impresionante. Sabíamos que la gente tenía ganas de pelota, pero ver que responden de esa manera y se han enganchado así, es de agradecer».

Un último esfuerzo y a Rubén, le tocará descanso hasta el verano: «Vendrán bastantes partidos, querían organizar un torneo aquí. Seguramente eso sea lo siguiente, en mayo o junio. Ojalá sea así, que haya partidos cerca de casa y todos podamos disfrutar».

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