La Consejería de Salud y Políticas Sociales ha activado el Protocolo de Derivación para la Atención Integral a Víctimas de Violencia de Género con Problemas de Adicciones, que busca mejorar la respuesta institucional y la coordinación entre recursos para atender a mujeres que se encuentran en esta situación de especial vulnerabilidad.
Esta iniciativa, que desarrolla la Dirección General de Salud Pública, Consumo y Cuidados, se impulsa con financiación del Plan Nacional sobre Drogas, ha informado este miércoles el Gobierno riojano.
Para su puesta en marcha, se ha realizado una licitación pública que ha sido adjudicada a Cruz Roja Española, entidad que gestionará el programa mediante la contratación de una psicóloga especializada encargada de atender a las mujeres derivadas.
La violencia de género y las adicciones constituyen dos problemas sociales y de salud pública de gran impacto que, cuando se presentan de forma simultánea, incrementan de manera significativa la vulnerabilidad de las mujeres y dificultan su acceso a los recursos de ayuda, ha detallado el Ejecutivo.
En muchos casos, el consumo problemático de sustancias aparece como una forma de afrontar situaciones de violencia, mientras que las adicciones pueden reforzar la dependencia, el aislamiento y la estigmatización, dificultando la búsqueda de apoyo.
Con este nuevo protocolo, se establece un procedimiento claro de identificación y derivación de casos, dirigido a profesionales de distintos ámbitos (social, sanitario y de atención especializada). El objetivo es facilitar una intervención coordinada que garantice la confidencialidad, la seguridad y la continuidad en la atención de las mujeres afectadas.
El programa está dirigido a mujeres mayores de 18 años que viven o se encuentran en La Rioja y que han sufrido violencia de género y presentan problemas de consumo de sustancias o adicciones. A través del trabajo en red entre instituciones y profesionales se busca ofrecer una atención integral que tenga en cuenta la complejidad de estas situaciones.
Las entidades y profesionales que detecten casos podrán realizar la derivación al programa mediante contacto previo entre profesionales y posterior derivación formal por escrito, con lo que se garantiza el seguimiento y la confidencialidad del proceso.
Con la puesta en marcha de este protocolo, el Gobierno de La Rioja refuerza la coordinación entre recursos y da un paso más en la mejora de la atención institucional a las mujeres que sufren violencia de género y presentan problemas de adicciones, con el objetivo de que ninguna mujer quede sin atención por la complejidad de su situación.


