El Rioja

«En Rioja hemos pasado de catar una identidad global a una diversa»

Diego González y Laura Rodríguez, sumilleres de Tiempos Líquidos, durante el evento de VIR.

La sumillería nacional no faltó a la cita de este pasado lunes en el Espacio Jorge Juan de Madrid donde los 38 productores de VIR (Viticultores Independientes en Rioja) lucieron sus mejores galas para mostrar el carácter del terruño de la denominación. Un encuentro para corroborar el renacer de un filosofía donde preservar el origen es la punta de lanza para hacer unos vinos de calidad.

«Rioja es una de las grandes zonas vinícolas del mundo y de las que más historia tienen en España, pero es cierto que en los últimos años ha surgido un cambio que creo que también da una diversidad más amplia de lo que es la realidad del día a día en esta denominación», remarcan el equipo de sumilleres del bar de vinos Tiempos Líquidos (Burgos), Diego González y Laura Rodríguez.

«Conocíamos a varias de las bodegas que hay aquí, pero con este evento hemos podido probar cosas muy chulas de las que habíamos oído hablar muy bien pero aún no conocíamos», celebra González.

Coinciden en que la forma de catar el potencial de Rioja ha cambiado: «Se ha pasado de una visión más global de lo que es la zona a algo más específico. Esta cata conjunta es el ejemplo perfecto porque se pueden catar diferentes estilos en un mismo pueblo, se pone más la lupa en lo concreto, en una viña, una zona, una variedad minoritaria, … Todo eso aporta más personalidad y hace que ahora se cate una identidad más diversa frente a la identidad más regional y global que se cataba antes y en la que solían primar más las mezclas de uvas entre zonas dando lugar a un estilo muy bueno pero diferente a lo que se hace ahora».

Diego González y Laura Rodríguez, junto a Iván Sánchez, sumiller en Venta Moncalvillo, durante el evento de VIR.

El equipo burgalés no ‘se casa’ con ningún estilo de vino concreto ni con ninguna bodega de las allí presentes a la hora de mostrar sus preferencias, sino que prefiere apostar por un porfolio de referencias global: «La región es la suma de todas esas zonas diferentes, de todas las identidades de los pueblos y sus productores. Eso es lo que reflejamos en nuestro proyecto: la globalidad del mundo del vino con una visión 360º. En nuestro local tenemos una buena representación de Rioja, con estilos más actuales y otros más clásicos, pero junto con las referencias de Ribera del Duero son las dos denominación con mayor peso».

Rodríguez destaca la «apuesta importante» de VIR por organizar un evento de esta índole, «algo que deberían hacer muchas zonas porque es una muestra de que confían en todo el sector de la sumillería que, al fin y al cabo, somos quienes estamos directamente en contacto con los clientes y somos un eslabón más en la cadena para sumar valor a las zonas».

«Somos como un termómetro que mide las tendencias que se llevan ahora, como puede ser el consumo más inmediato de vinos porque ya no esperamos tanto, no le damos ese tiempo a la botella que ha caracterizado siempre a Rioja, con unas crianzas reductivas y el paso del tiempo. Ahora lo queremos todo más inmediato y lo que demuestra esta cata en Madrid es que la diferenciación de estilos es el punto fuerte de la denominación. Al final tienes vinos para todos los gustos y todo tipo de clientes, desde cosas muy frescas a otras con más estructura, desde pueblos que igual son un poco más tánicos y más potentes, a otros con variedades más ligeras. Al abanico es muy amplio y eso es muy interesante porque puedes ofrecer al consumidor lo que está buscando», sentencian.

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