Apicultores riojanos han organizado este martes en Logroño una cata reivindicativa para invitar a los consumidores a comprar «miel de cercanía», como forma de apoyar al medio rural.
En toda España, 15 ciudades han organizado estas catas de miel, convocadas por la organización agraria COAG bajo el lema ‘Busca tu apicultor/a de cercanía. Huye de las mezclas. Miel de verdad y de proximidad’, para denunciar el fraude y reclamar precios justos para los apicultores.

Simón Ezquerro, responsable de apicultura en la Unión de Agricultores y Ganaderos de La Rioja (UAGR-COAG), ha detallado a EFE que se han ofrecido a los ciudadanos tres tipos de miel: industrial, mezcla y artesanal.
«Los consumidores han podido comprobar las grandes diferencias que hay entre estas mieles, no solo de sabor, también en cuanto a las propiedades y beneficios», ha resaltado.

Por ello, Simón ha subrayado que «merece la pena gastar un poco más en una miel de proximidad», porque los apicultores contribuyen a fijar población y vida en los pueblos, y además, las abejas polinizan los campos y colaboran en el mantenimiento del medio natural.
Según datos de COAG, el 51 por ciento de las mieles analizadas en frontera en España por las autoridades de la UE fueron sospechosas de fraude, por dilución con jarabes, uso de resinas de intercambio iónico (ultrafiltración) y falso origen del producto.

Además, cerca del 80 por ciento de las mieles comercializadas al por menor en la UE son mezclas, lo que se traduce en un producto «anormalmente barato», en comparación con las mieles artesanas.


