Masas madre ecológicas, fermentaciones, harinas integrales, procesos de boleado, uso de levaduras, … Conceptos curiosos y hasta ahora desconocidos para las 16 personas que participan durante estas dos semana en el curso de panes y bollería saludable que se imparte en la Villa de Ocón.
El objetivo, tal como remarca la instructora Carmen Cuesta, «es conocer el origen de este tipo de productos fomentando el consumo de harinas y, por tanto, revalorizando el trabajo de los agricultores que cultivan estas semillas». En total se imparte formación durante 20 horas repartidas en dos jueves y dos viernes en horario de tarde. Un taller intensivo en el que las participantes podrán aprender a elaborar diferentes panes y postres como bagels de semillas, mufins de zanahoria, cookies red velvet, foccacias, pan de plátano y nueces, spanokopitas, gofre de calabaza y avena, arancinis italianos y pan de leche japonés, entre otros.

«Muchas de las alumnas tienen huerto particular y eso es un privilegio, ya que también pueden aportar a sus recetas alimentos naturales para hacer, por ejemplo, una ensalada de grano de trigo con perejil fresco. Sacan ideas, conocimientos, creatividad y luego además, después de elaborar los productos nos los comemos
Cuesta, del Taller de cocina Umami, es especialista en cocina peruana y japonesa. Se formó en la Escuela de Santo Domingo de la Calzada en elaboración de panes y ahora continúa su formación en el Plus Ultra. «A mí amasar me quita todo el estrés. Es una práctica que me gusta mucho y procuro hacer todos los años talleres de este tipo».
Esta es la quinta edición de este curso que se celebra de la mano de la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (Fademur), y con la financiación europea, del Ministerio de Agricultura y del gobierno de La Rioja, si bien en los talleres anteriores era el profesor valenciano Eloy Garrigues el encargado de impartirlos.

Tras el impulso de estos talleres el siguiente paso para seguir forjando ese arraigo por el pasado cerealista de este valle era crear un espacio para aglutinar la labor divulgativa y la historia. Así se plantea el futuro museo sobre panadería que estará ubicado junto al molino de viento de Ocón, el único harinero de La Rioja y que representa una réplica del original (construido en el siglo XIV pero desaparecido en el XVIII). Este centro, de índole cultural y educativa, supone una forma de cerrar el círculo de lo que fue la historia de esta zona en torno a la tradición harinera, creando una actividad muy ligada a lo que es la identidad de Ocón.
«La primera acción hace ya 20 años fue construir el molino de viento y a raíz de eso comenzamos a hacer la Fiesta de la Molienda cada mes de agosto, en la que recreamos la siega, la trilla y acarreamos la paja, pero no completamos el ciclo con la elaboración del pan. Así que con este edificio buscamos mantener el recuerdo de las últimas panaderías que tuvo el Valle de Ocón con la exposición de elementos de trabajo de antaño como amasadoras, palas, artesas e incluso un pequeño horno de adobe que se usaba de manera comunitaria, que formarán parte de las visitas guiadas al molino. A su vez queremos que el museo albergue un espacio para esos talleres formativos, por lo que contaremos con un horno eléctrico para la elaboración de las masas», apunta Inmaculada Ortega, alcaldesa de Ocón.
El proyecto, que contaría con una inversión de unos 90.000 euros, se encuentra en el trámite de exposición pública en el Gobierno de La Rioja. Si el consistorio de Ocón consigue la financiación de los fondos Leader, «podría comenzar con las obras durante este año y el próximo 2027».
Ortega reconoce que tienen la garantía de las dos anteriores ediciones de la Molienda, en las que se han hecho talleres de elaboración de pan y «han funcionado muy bien», por lo que confía en el éxito de este espacio. Para ello, contarán con la presencia de Eduardo Arguiñano, presidente de la Confederación Española de Panadería, Pastelería, Bollería y Afines, así como de Adrián Blanco, el panadero encargado de dar servicio diario a todo este valle, entre otros territorios de La Rioja, quienes han participado en el diseño de este espacio expositivo y de fabricación de pan.


