Ni una, ni dos, sino tres. El VII ciclo de Catas Underground presentado hace apenas una semana ha colgado ya el cartel de completo en sus tres primeras citas tras vender todas las entradas. En concreto, se trata de las veladas con Bodegas Roda (este miércoles), Valdelana (18 de marzo) y Vinícola Real 200 Monges (29 de abril).
Con esta serie de encuentros enogastronómicos organizadas por NueveCuatroUno y Calado by Criteria, y con la colaboración de Argraf, Cork Supply, Ramondin, Cartonajes Santorromán e Intranox, las referencias con sello Rioja y de otras denominaciones se presentan en un espacio de debate y disfrute de la mano también de los platos creados por el equipo de Delicious Gastronomía.
Pero aún hay oportunidad de saborear las próximas siete catas al abrigo del Calado a partir del mes de mayo y hasta diciembre:
– 13 de mayo: Ramón Bilbao. (Entradas)
Son ya 102 años de vinificaciones y una gran trabajo de promoción por detrás para hacer llegar todas las referencias a los diferentes mercados. La firma jarrera Ramón Bilbao es historia de esta denominación, aquí y fuera, y para ello se ha ganado el afecto de su público para hacer de este el mejor embajador de la bodega y de la marca Rioja. Sin perder de vista su equilibrio entre el estilo clásico y contemporáneo, el enoturismo es ahora uno de sus grandes pilares con una oferta sensorial que trasciende las tradicionales catas y parte de la tierra para explorar todos los sentidos.
– 17 de junio: Exopto. (Entradas)
Dos sierras se dan la mano en este proyecto con poco más de dos décadas de trayectoria. Cinco pueblos y unas 22 hectáreas repartidas en una treintena de parcelas constituyen el origen con el que trabaja Tom Puyaubert, un bordelés que abraza el clima y el territorio de la Sierra Cantabria y el Monte Yerga. Con el objetivo de recuperar y valorizar viñas viejas, su filosofía se basa en la mínima intervención, una viticultura honesta y sostenible, respetando el medio ambiente, la artesanía en campo y en bodega e incluso la práctica de la biodinámica. Exopto es ejemplo de esa nueva generación de viticultores que priorizan la autenticidad y una lectura más territorial de Rioja.
– 8 de julio: La Rioja Alta. (Entradas)
La siguiente parada en este viaje sensorial recae en otra histórica firma, también de Haro, que repite presencia en esta cita después de cuatro años. Fueron cinco familias riojanas y vascas las que dieron forma al proyecto vitivinícola de La Rioja Alta, bodega icono del grupo, allá por 1980. Desde el Barrio de la Estación, esta casa centenaria ha apostado por largas crianzas desde unas instalaciones renovadas, manteniendo la finura y elegancia en cada vino y haciendo gala de esa paciencia y sabiduría que caracteriza a Julio Sáenz, artífice de unos vinos que saben hacerse mayores sin hacerse viejos.
– 9 de septiembre: Protos. (Entradas)
Ser la primera en apostar por una zona y por una denominación da respeto e implica cierta responsabilidad, pero Protos supo aprovechar esa novedad, ese primer puesto, cuando en 1927 abrió sus puertas como la primera bodega cooperativa de Ribera del Duero. Porque sí, porque en estas Catas Underground no solo se descorchan las elaboraciones de Rioja, sino de otras regiones vitivinícolas que también deslumbran. Hoy su bodega subterránea bajo el castillo de Peñafiel es uno de los iconos del vino español. A lo largo del tiempo ha combinado tradición y modernidad, siendo también pionera en enoturismo desde 2009.
– 7 de octubre: Subsierra. (Entradas)
Artuke (Arturo de Miguel), Tierra (Carlos Fernández), Carlos Sánchez, Loli Casado, Teodoro Ruiz Monje (José Luis Ruiz Bañares ‘Itu’), Amaren (Juan Luis Cañas), Ostatu (Mariasun Saénz de Samaniego), y Tentenublo (Roberto Olivan) son las bodegas que componen esta asociación que se concentra en la comarca de la Sonsierra con el objetivo de sumar fuerzas para ganar visibilidad y defender una identidad común basada en el origen, el paisaje y la cultura del vino de la zona. Todas ellas se basan en estilos propios bajo un mismo paraguas: calidad, territorio, trabajo vitícola, enoturismo y el valor patrimonial de la Sonsierra.
– 4 de noviembre: Tihom. (Entradas)
De vuelta al Barrio de la Estación jarrero, Jorge Muga ha hecho gala de su apellido pero abriendo un nuevo camino de aprendizaje junto a Nuria Vitores, estrechando así lazos entre la tierra y el hombre. Entre tantas firmas y edificios históricos, su bodega se presenta como un espacio íntimo y familiar que también quieren compartir con el público gracias a su wine bar. Su apuesta son las variedades menos abundantes en la denominación y los ensamblajes más curiosos de la mano de la madera y el hormigón. Porque siempre hay cabida a la exploración, porque «no todo está hecho en Rioja».
– 2 de diciembre: Javier San Pedro Ortega. (Entradas)
Heredero de una larga tradición familiar vinculada al vino y al viñedo en Laguardia, Javier San Pedro Ortega también decidió en 2013 caminar en solitario pero sin abandonar su villa natal. La mirada innovadora, un equipo joven y una apuesta por los suelos y los vinos de parcela atraen la atención de diferentes perfiles de público que abrazan esta frescura propia de Rioja Alavesa en un escenario enoturístico original donde el vino invita a pensar menos y sentir más.


