El ya ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, el riojano José Ángel González, ha afirmado este miércoles que renunció al cargo «automáticamente» cuando conoció la querella por agresión sexual presentada contra él y que lo hizo para proteger el «buen nombre» del cuerpo.
En unas breves declaraciones a Antena 3, el hasta ayer ‘número dos’ de la Policía ha recalcado que fue él quien renunció antes de que el Ministerio del Interior ordenase su cese por la querella presentada por una subordinada con la que había mantenido una relación sentimental y a quien, presuntamente, agredió sexualmente cuando ella decidió dejarlo.
«En el momento en que me enteré de la querella, automáticamente puse mi renuncia porque no quiero perjudicar el buen nombre de la Policía Nacional y, además, para poder defenderme en condiciones», ha afirmado el comisario.
Tanto entre los representantes sindicales como en la Dirección General de la Policía y en el Ministerio del Interior la primera reacción ha sido de estupor. El ministro, Fernando Grande-Marlaska, ha afirmado este miércoles que nada más conocer estos hechos, se cesó al director adjunto operativo.
El director general de la Policía, Francisco Pardo, ha reunido durante toda la jornada a la cúpula policial para analizar el impacto de lo ocurrido -que las fuentes consultadas por EFE consideran muy dañino para la imagen del cuerpo- y los próximos pasos a dar.
De momento, el puesto lo asume temporalmente la subdirectora de Recursos Humanos, Gemma Barroso, tal y como establece el artículo 4 de la orden por la que se desarrolla la estructura orgánica y funciones de los servicios centrales y territoriales de la Dirección General de la Policía.
Precisamente fue a Barroso a quien, según la querella, comunicó la víctima en julio de 2025 «que no se encontraba en condiciones de trabajar por salud mental», por lo que se puso a su disposición un equipo de apoyo psicosocial que le está prestando asistencia mientras se encuentra de baja laboral con el armamento retirado.


