No tiene tractor propio ni grandes extensiones de viñedo, pero sí una idea clara de hacia dónde quiere caminar. Álvaro Loza ha recibido este miércoles el premio Talento en la gala de ‘La Rioja Futuro’, tras imponerse en su categoría a Alejandro Ruiz y Javier Jiménez Santana. El jurado pone así el foco en una trayectoria que combina juventud, formación y una mirada crítica sobre el presente y el porvenir del campo riojano.
Con pequeñas parcelas entre Haro y Labastida, Loza está apostando por recuperar la tierra que trabajó su abuelo y por elaborar sus propios vinos en producciones limitadas, alejadas de los grandes volúmenes. Su recorrido profesional le ha llevado a participar en vendimias en Europa, América, Oceanía y África, experiencias que le han permitido conocer otras formas de entender la viticultura sin perder el anclaje en Rioja. Esa mezcla de mundo y raíz ha definido un perfil singular dentro de su generación.

FOTO: Fernando Díaz/ Riojapress.
Bajo su propia marca y con apenas unas miles de botellas por añada, defiende la necesidad de que los jóvenes mantengan el control sobre la tierra y apuesten por la calidad como vía de futuro. Más que un proyecto empresarial al uso, su iniciativa es una declaración de intenciones sobre el papel del viticultor en el equilibrio del territorio.
Loza ha destacado que «es la tercera mención que hacen sobre mi supuesto talento: en Madrid, en San Sebastián y ahora en Logroño». Pero ha explicado que no es un caso aislado porque «el talento es el mayor activo que tenemos en esta comarca».
Ha remarcado que «trabajo con pasión, de forma ecológica, porque la tierra no nos pertenece y debemos cuidarla». Y ha precisado que «para mí es un honor enviar una botella desde aquí al otro lado del mundo». Finalmente ha querido «agradecer todo lo que me está pasando a toda mi gente que entendió y creó en mí cuando empecé en 2019».


